Expiación - Película.


Hace tiempo tuve esta película entre las manos y tras estudiar detenidamente la carátula la descarté como elección para sacar de la biblioteca. Mientras sentía una pregunta sin palabras en mi interior.

"Es guerra", me dije. "Yo no veo cine bélico. No me gusta"

Y me olvidé del asunto. Pero es que poco después me quedé enganchada en Internet a un vídeo de Sía que gritaba algo así como to be human... y salía una escena en movimiento (algún día os contaré lo que me pasa con los movimientos relativos, planos en los que hay 3 velocidades a la vez, como cuando te adelanta un coche que viaja un poco más rápido que tú y en la misma dirección, pero que de algún modo se queda enganchado unos segundos a vuestra misma velocidad, solo que un poco más adelante). 

Bueno, el caso es que el plano aéreo me llamó la atención. Salía el soldado corriendo, una playa y la cámara que se levanta. No sabía de qué película era. Pero hubo muchas cosas en ese vídeo que me llamaron la atención. Su cara de tristeza ("¿en qué pensaba?" "¿qué mira?") y más cosas. El vídeo acabó y también me olvidé del asunto.

Regresé a la biblioteca hace poco, como cada semana. Y cuando estaba pasando películas de repente me quedo parada de nuevo en la carátula de Expiación. ¡Pero si es...! El soldado. Decidí llevármela. Y cuando la puse, pasados tres minutos recordé que no era la primera vez que intentaba ver esa película. Al menos hubo otra anterior, y fue en la televisión.

"Oh, no, ya me acuerdo. Es de falso culpable".

No puedo con esas películas. No las soporto. Existe otra que habla de un profesor que quiere denunciar a su vecino por ser un delincuente a punto de cometer una barbaridad. Durante todo el film, el protagonista trata de demostrarlo y el malo se va librando. Hasta que al final, el malo vuelve el intento de ayudar del prota en contra de él. No solo se sale con la suya, sino que lo vuelve "falso culpable" en el último momento. La sociedad piensa que el brutal acto ha sido cosa del "bueno" y no del malo. Y yo, por algún motivo, no soporto eso.  

Esta película tiene una acusación a un alma noble que no lo merecía en el minuto diez o quince. Se lo llevan exposado y yo ahí apagaba el televisor. Pero dio la casualidad de que a una de mis mejores amigas, con la que tomé café la noche anterior, me dijo: "Es muy buena... te va a encantar".

Así que no apagué el televisor. En lugar de eso, me dediqué a odiar a Brionny. 
La escritora.
La niña idiota que manda al chico a la cárcel.

Para mi sorpresa... a medida que avanza cada vez me iba gustando más. Por como está contada. No es lineal. Y a medida que te va contando cosas pues... dejas de odiar a los personajes. Porque Brionny era una inconsciente pero no es mala. Y Cecilia... Cecilia me gusta mucho. Es fuerte. 
Ahora, el mejor de todos los personajes es el soldado. Que sólo quiere volver. 

La historia termina en el siglo XX, mucho después de la guerra. Y la manera de contar el final es preciosa, eso sí, lloras una barbaridad. Si lo hubieran contado de otra manera, no, pero ... ¿cómo se llama ese recurso en el que el todo es sustituido por una parte?

(elípsis)


** no sigas leyendo si la vas a ver****


A mí no me enseñan como ella muere. Me enseñan como mira al techo. Y tampoco me dicen: me muero, referente al soldado. Me dicen: "te prometo que no gritaré más". Qué terrible. 
Lo de ella mirando al techo... eso jajajja, es un recurso con mala leche... 

Total, que acabó la película y sí qué bonita, qué cosa más triste. Hala, venga, apaga el televisor y fuera.

Ocho horas después estoy tumbada en la cama, y de repente pienso: "Cielos. Brionny los ha matado a los dos".

Fijaos: un solo acto ocasiona graves cambios en la vida de Cecilia y el soldado: el va a la cárcel, sino fuera por la acusación, sería médico, se habría librado de la guerra, se habría casado con Cecilia. Y ella no habría roto con su familia, no habría ido a Londrés a esperarle... no habría muerto.

Mientras analizo la cadena de acontecimientos que narra el film yo misma pongo a prueba el argumento ofreciendo distintas variables: él podría no haberse alistado, ella podría no haberse escondido en ese metro... 

(condiciones)

Me pregunto hasta que punto somos dueños de nuestro destino y no las dichosas condiciones que se confabulan a nuestro alrededor. Lo que hace que analice a su vez el resto de cosas casuales que propician la acusación del soldado. Si no hubiera ido a buscar a los niños... estaría vivo. 

De algún modo llego a aquello de: una mariposa bate las alas en París y al día siguiente hay un tsunami. Todo está conectado. Y lo más importante del Universo son las condiciones. El escenario. No los personajes, sino su escenario. Lo que les pasa. 

"Qué bien elegido está el título", pensé.
Y me quedé dormida.

Vamos a darle un 8! que lo merece!
(**categoría Dramón) jajajaj!!!

Sueños que son historias: La Cabeza

Tuve este sueño hace unos días pero era más largo y como se me olvidó y no le dí importancia casi que no iba a escribirlo. Y ahora tengo un rato libre y me he dicho, ¿por qué no? Si era bastante gracioso:



Comenzaba con que tenía que salir de casa para ir a trabajar. Y estaba pensando cosas: "tengo que ponerme los zapatos..., y puedo usar ese pañuelo azul. Antes de irme tengo que recoger estas cosas y ponerlas en el otro lado. Ah, y la cabeza. Tengo que ponerme la cabeza..."

Sí. Eso es. Tengo que colocar esto, tengo que sacar los zapatos del armario, que no se me olvide doblar esa manta y por supuesto, nadie sale de casa sin su cabeza.

Mientras iba haciendo cosas, unos pensamientos interrumpían a otros, como la vida misma, de manera que ora iba aquí, ora iba allá. Siempre muy atareada. En estas que cuando estoy a punto de salir me acerco a mi mesita de noche porque allí estaba mi cabeza. No era una cabeza que diera grima ni miedo... era como un complemento más. Como un sombrero, la bufanda... pues eso, la cabeza.

La tomé entre las manos y me la iba a poner justo cuando recordé que tenía que hacer otra cosa. Hala, nueva distracción y nueva acción a realizar. La dejé de nuevo en la mesita y fui a hacer algo. Luego regresé al cuarto, levanté la cabeza y justo cuando iba a ponérmela me quedé de piedra.

- "¡¡Un momento!! ¡¡Un momento!!" -pensé.

"Si no tengo la cabeza.... ¿¿con qué estoy mirando?????"

Recuerdo perfectamente el plano subjetivo de mirarme las manos (como el que podéis tener vosotros ahora si las levantáis), solo que yo sostenía mi cabeza. Y si mis ojos estaba allí, ¿¿desde dónde estaba mirando yo??

Y me desperté.

¡jajajajaj!!!! jajajaj qué tontería de sueño, por favor!!! Sueño cada estupidez.
Bueno, que sepáis que era gracioso que pudieras encajarte la cabeza como un complemento de moda.


Matrix




Matrix (la primera entrega) perteneció a ese conjunto de películas que al salir del cine no sabía decir si me habían gustado o no. Son películas que veo como media docena de veces luego y acabo viéndolas en inglés y entonces me pregunto..".¿¿si no me gusta porqué la veo tantas veces??"

Sleepy Hollow es otra: me horrorizó en el cine. Tanto fue así que a media película comencé a reírme y a hacer chistes sobre ella. No sabía de lo que iba. Por extraño que parezca soñé con la historia después (era el investigador, pero intentaba resolver otro misterio) y luego la compré y la vi como treinta veces más en casa a lo largo de muchos años. En inglés también. Así he aprendido inglés. 

Con Matrix y con alguna otra me pasa igual. Sentada en la butaca hace tantos años, al llegar a la escena en la que Neo despierta me quedé espantada. Perpleja. Absolutamente espantadísima. Es de esas historias que... me pillaron por sorpresa. Quizá era muy joven todavía y no me había convertido en una destripa-argumentos. Aún pasarían años hasta que, sentada en el sofá, empezara un film y yo dijera: "el malo es este" jajajaja! "El asesino es el otro" "Esa bombona de nitrógeno va a ser importante en el argumento" o "Hum, raro que le de importancia a un extintor, ¿qué te juegas a que al final le salva la vida?" (Gravity).

En el momento en que Neo despierta, sin embargo, yo no tenía semejante poder de anticipación de finales y la película cambió para mí y no quise verla. Eso lo recuerdo. 

Si indago en mi memoria sé que cuando llegó esa escena me pregunté a mi misma: "¿pero qué es esto?" Allí sentada en la butaca, interrogué sin palabras a esa otra parte de mi cerebro, a la que dirigí la pregunta en tono ofendido. "¿Qué puñetas es esto? Esto no debería ser así..." La verdad, no sabía lo que había ido a ver. Pero desde luego no eso. Yo quería cifi. Cifi.. no drama. Cifi... no miedo. Y recuerdo el final, porque me pareció ... un presuntuoso. Hasta me hizo reír un poco. Me dio la sensación de que no habían sabido como terminarla (creía que acababa ahí).

Salí del cine sin saber si me había gustado o no. Luego como generó todo un movimiento de abrigos negros y gafas chic, pues perdí el interés. La gente que pretendía ser guay iba a la discoteca disfrazada de Matrix. Y en el instituto...lo mismo. Pero a pesar de no haberme gustado... vi la saga muchas veces. Y me encantaba el acento de Merovingio cuando apareció más adelante (You hand us???... esa escena me la sé de memoria: tus predecesores mostraban más respeto). No obstante, no es que sea bajo mi punto de vista un peliculón.

Sí hubo algo de Matrix que volvió a mi vida tiempo después de verla y es la palabra: "Nevicanesser" Esa palabra era bellísima. Y mucho tiempo después.. en algún lugar, en algún museo, en algún libro... leí "Nabucodonosor". No sé donde lo vi. Igual era un reportaje de esos de La 2, que hablan en inglés y castellano y alguien dijo: nevicanesser mientras ponía debajo "Nabucodonosor". Y recuerdo que salté como un muelle: ¿¿espera, espera... la nave de Matrix se llama así??

Alguno dirá que esto es una tontería. Eso de las palabras. Pero es que recuerdo muy bien el día que yo descubrí la lectura (y sí, esto es contar batallitas pero lo voy a hacer), siendo muy niña, sentada en el suelo y usando de apoyo una mesa que hoy en día no me llegaría a la rodilla (no sabéis que shock cuando fui consciente de esto), yo tenía un trozo de papel con tres sílabas: ra - na - la. O algo así. Cada vez que juntaba las sílabas le pedía a mi padre que lo leyera. Repito: era muy niña. 

La mitad de las palabras no tenían sentido.

Hasta que puse "ra-na". Rana. Una rana. O lana, me da igual. Y mi padre o mi madre leyeron: "Rana" y entonces en mi cabeza, de repente, y aquel fue uno de los grandes momentos de mi Historia, apareció una rana. Un ser verde, con patas, que salta y vive en una charca. Una rana. Croak.

Y aluciné. Sí, ante mí tenía una hoja, ni siquiera una hoja completa, eran tres trozos de papel con sílabas. Pero era una rana. Tenía una rana. En mi mente apareció una rana. Era unir la experiencia a un código de símbolos.

Y entonces fui consciente de una verdad tremenda: podía tenerlo todo.

Cielo - árbol - nube - río.

Todo. No tenía más que nombrarlo. Lo podía escribir. Sí, tenía cuatro años y acababa de enamorarme de las palabras. Ese descubrimiento, el mecanismo, me impactó muchísimo. 

Así podéis haceros una idea de lo que significó entender que "nevicanesser"... era Nabucodonosor. Que por cierto, en castellano es horrible. Nabuco... ufff. Pero en inglés... eso suena a poesía.

En fin, volviendo a Matrix. La he visto hoy de nuevo y me pasa lo mismo: me gustan los diálogos. Me gusta Smith, y me gusta cuando entrena y aprende cosas pero... al salir del cine dije lo mismo que digo ahora: ¿no podías haberle dicho que es una realidad virtual, Morfeo? ¿Tan difícil era explicarlo así? 

Por último, esta bien eso de respirar y que las paredes te acompañen como en la última escena, cuando reprograma Matrix.
Yo también volaría si supiera hacer eso jajajajaj!!!

Saludos cinéfilos.


jajaja! ¿de verdad os imagináis si se pudieran quebrar normas como en Matrix? 
ciau!!!! 

TOC TOC - PELÍCULA



El Toc es una abreviatura de un trastorno de ansiedad, conocido también como Trastorno Obsesivo Compulsivo. Quienes lo padecen, en sus múltiples variables, desarrollan conductas en forma de rituales, dirigidas casi siempre a intentar compensar una falta de control sobre la situación que sufren. 

Dicho de otro modo: son personas que se estresan un montón. Como todas, ja ja ja.

Hay una obra de teatro con una historia bastante divertida que trata de un grupo de pacientes que son citados a la misma hora en la consulta de un afamado psicólogo. Cada uno de ellos sufre una variedad de toc. Las más habituales son: los que están obsesionados por la limpieza, los que repiten y los que verifican. También están los que acumulan (síndrome de diógenes).

Vamos a arrojar un poco más de luz sobre el asunto, ya que uno de mis amigos no entendió la obra y dijo que le parecían todos un grupo de lunáticos. El mecanismo que subyace al TOC es el siguiente: te pasa alguna cosa, la que sea, una situación, un pensamiento... generalmente está relacionado con pensamientos recurrentes y obsesivos (me da miedo la enfermedad, me da miedo que pueda pasar algo malo, etc.) Bien, cuando ese miedo sube hasta nivel 9 en una escala de diez, a veces, las personas hacemos cosas como esta: "ah, voy a tocar madera y ya con eso no pasa nada".
Esto os suena, ¿no? Hay una película: "largo domingo de noviazgo" en la un personaje tiene estas ideas. Vale, ahora multiplicarlo por mil.

Ya no es un "voy a tocar madera que...", no, es un "tengo que tocar madera porque sino..." Y aquí viene la trampa: la ansiedad no desaparece. ¿Qué hace la persona? Toca madera otra vez. Dos, tres, cuatro, doce veces. Visto desde fuera tenemos a un lunático tocando un árbol doce veces. Ridículo, ¿verdad? Y él lo sabe. Por eso... la gente con TOC lo oculta. Conozco el caso de una persona que tuvo que dejar su profesión porque.. imaginaros, antes de operar tenía que lavarse las manos, dar una vuelta en el quirófano, lavárselas otra vez, entrar al quirófano, salir y lavárselas otra vez. Eso no es "ocultable". Lo tuvo que dejar. El toc y la ansiedad están directamente relacionados entre sí. Ojo a esto también porque es puñetero. Puedes tener una manía que no tenga nada que ver con aquello que te está estresando. 

Y luego hay niveles. Los profesionales dicen que si inviertes más de 10 minutos diarios en algún tipo de ritual de este estilo, que les consultes. Hay gente que (de hecho, un locutor de radio hace poco lo dijo en Kiss Fm) ha tenido manías de estas en algún momento de su vida, se ha hartado y ha dicho: "¡a tomar por saco!" "¡paso de vivir así!" Y lo ha superado. Ese es otro truco también, dile a lo que sea que te asusta que te da igual y desaparecerá. Pero ¿sabéis? El toc salta. Busca lo que te da más miedo y lo estruja. Dicho de otro modo, es genial para superar todos tus temores jajajaja!! Sino te vueles loco o loca en el intento. 

El toc no es racional. Eso es terrible también. No importa lo lógico que sea tu cerebro, estamos tratando con otra parte de él a la que le da lo mismo que le argumentes que no hay relación entre revisar una luz quince veces y que te salga bien un examen, o que tu hijo no tenga un accidente de coche.

Hay que tratarlo de otra manera.
Y la película, en tono de comedia, habla de eso. Está bien, es ligerita, te ríes y actúan bien. 

¿Sabéis el problema de este trastorno de la ansiedad? Que la clave del mismo no está fuera, sino dentro de la persona. Sé que me diréis, ¡como todos! Pero... este es especialmente puñetero para eso. Es un reto. Es una lucha por conquistar los miedos y dominar la mente de dimensiones... épicas.

Alguno dirá... "esto... ejem, Nelly, ¿tienes algo que contarnos?" Mucha gente sufre toc y hay miles de niveles, ¿vale? Yo reviso mucho las cosas. Así que con el personaje que no consigue llegar a tomar churros con sus amigas me sentía muy identificada (y es un personaje terrible, de verdad, aunque como es natural están todos exagerados). Sin embargo, la rubia obsesionada por la limpieza (y el como tiene que ocultarlo) refleja mejor el estres y los jaleos mentales que tiene una persona con toc.

Os estoy hablando de un nivel muy bajo del problema. Si veis algún documental (que los hay, yo prefiero no verlos), vais a descubrir verdaderas barbaridades. Gente que se tiene que duchar en cierto orden, gente que no puede salir de casa... en fin, es como comparar un dolor de cabeza recurrente con una migraña diaria descomunal. No es lo mismo. Pero te sirve para entender el mecanismo. Y la clave está en que hay que mirar hacia dentro y no hacia afuera. Y meditar.

Saludos!!!
pd: ¡casi no he hablado de la película! 

El Velo Pintado (The painted veil) - Película

La bibliotecaria me dijo: "Esas pelís de ahí, del Speak Up, son todas buenísimas. Suelen ser películas con premios y galardones. ¿Por qué no echas un vistazo?"
Llevo semanas eligiendo de entre ese montón. Se pueden ver en español así que es lo mismo que si eligiera de cualquier otra sección. La única diferencia es que al empezar debo cambiar el idioma.


Salvo con esta.
"El velo pintado"
La película comienza con un salón elegante y música de piano. Una melodía reconocible. Cuando lleva ya un rato (el momento me pareció más largo de lo que en verdad es) de pronto comienzan a hablar los personajes.
"Ah, el idioma", pienso. Pulso el botón del mando y veo que no cambia. Sigue en inglés. "Qué raro". Así que voy al menú raíz. Allí está: "Escenas", "idiomas", "Extras". Muevo el cursor. Y descubro que no baja a "idiomas".

- Pero qué pasa aquí.

Vuelvo arriba abajo, arriba abajo. Hasta que por fin se posa en "idiomas". ¡Lo tengo! Entro. Y pone: Escenas. "¡¿Qué?!" Vuelvo atrás en el menú. Ahí está la pantalla nítida ofreciendo de nuevo tres opciones: escenas, idiomas, extras. Repito la operación, hasta que por fin consigo posarme en idiomas, entro y de nuevo veo: Escenas. ¿Se puede saber qué pasa? Me quedo en el menú de raíz y por unos segundos pienso: ¿¿será que no hay idiomas?? ¿Es una película que no tiene idiomas?

(¿para qué iban a poner una opción de idiomas si no tiene?)

Me entra la risa. Es verdad, qué estupideces pienso. Luego medito si ver una película en inglés sin subtitular es algo factible. "No voy a enterarme de nada", me digo.

Le doy a play. Y volvemos al salón victoriano.

Me ha encantado, muchísimo. Primero porque les entendía. Cosa que fue toda una sorpresa. Deben de hablar un tipo de inglés especial... (uno para Nellys...) En segundo lugar, porque aprendí expresiones. Yo no sé qué tiempo verbal utilizan pero: "could you pass me the soult", se entiende. Ni idea de si se escribe así o no, pero se entiende. "Stop punish me!", se entiende también y lo de "no te castigo a ti, te castigo a mí por haberme permitido amarte" no sé cómo pero también lo entendí. Se entendía todo. Hasta la monja diciendo "duty and love"... when you love your duty, this is grace. Les entendía. No todo, pero sí lo bastante como para saber más o menos lo que ocurre en cada momento. La palabra fool (necio), lo de "se divorciará en secreto si tú te casas conmigo" ay, pobre ilusa... entendía lo de "I want to be usefull" (quiero ser útil)... y formas de hablar: come in!, step inside... (vamos dentro). Y el diálogo del misionero cuando dice: "Your husband never looks you. He looks the walls, he looks the floor,..." (él nunca te mira a ti, mira las paredes, mira al suelo).


Trata de una chica que se casa con un doctor para huir de sus padres. Un hombre "muy serio", muy elegante y si no entendí mal, una especie de "¿civil servant?" ¿¿servidor civil?? que trabaja en China, en Shangai. Ocurren una serie de cosas que no voy a desvelaros y que terminan por provocar la decisión de Walter (el médico) de trasladarse a una remota región del país para luchar contra una epidemia de Cólera. 


***No sigas leyendo sino la has visto, (que destripo)****

Es una historia épica. El final casi lo tildo de malísimo (pensé que iba a acabar en el barco y no lo vi justo) de no ser por la ultimísima escena de Londrés. Esa le otorga cierta moraleja. Yo no lo sé decir en inglés pero sí lo sé entender: "¿Quién es, mamá? Nadie importante". Ole, sí señor. Me gustó. Me gustó lo de "estaré aquí tres semanas", "buenas tardes, mister ....". Que le vaya bonito.  

Así que la recomiendo.
Edward Norton es uno de mis actores favoritos. 

Saludos cinéfilos!! 

Me he comprado una taza.


Tiene corazones y la venden en el Lidel. Y no, no me han pagado esta publicidad.



Esta mañana he salido a la calle y he visto cosas muy curiosas. Primero tuve un interesante encuentro con unas personas que me quisieron hablar de la fe que siguen. Les dije que tenía una amiga de su religión, pero cuando les dije que para mí, hay una parte en la que todas las corrientes espirituales se parece mucho, pude ver como la más joven de aquellas dos miraba velozmente a la más mayor con cara de "ay, lo que le ha dicho" Jajajajaj! La mayor dijo: "bueno... me da la sensación de que estás en búsqueda". Con una sonrisa respondí: "Sí, pero esa búsqueda es algo eterno así que..." Nos reímos, me dio una revista y cada cuál siguió por su camino, tras hablarle yo de que veo cosas interesantes en muchas religiones y enseñarme ellas un artículo que decía "¿Estas muy ocupada? Cómo vivir una vida ocupada de un modo espiritual". Oh, venga ya, hasta el más incrédulo tiene que reconocer que parecía un mensaje del cartero de mis cuentos jajajajajaj!!!.... Nada más andar unos pasos le dije a esa parte de mí misteriosa, a ese "yo-sin-palabras": "Le va a hablar del encuentro a más gente" y mira, esta vez contestó: "claro". Y seguí andando mientras visualizaba la escena de la predicadora: "ayer me encontré con una chica que era católica pero iba a meditar a un centro budista y todavía no ha encontrado su verdadera religión... por eso es tan importante predicar bla bla bla bla". No es bla bla irrespetuoso. Es que.. ha sido un encuentro curioso.

Un poco más tarde, me paré delante de un semáforo. Los coches arrancaron a toda velocidad. Yo miré hacia el Este. En primer lugar porque siempre miro hacia el Este en ese semáforo. La calle discurre en una vaguada. Así que puedes mirar muy a lo lejos y hacía un día precioso. De repente veo que cruza de un modo totalmente despreocupado un peatón. No puedo creerlo. Esta a unos veinte metros, donde la vaguada es más baja. Los coches van directos hacia él pero es que a la temeridad se une una circunstancia todavía peor: el coche del carril izquierdo.

Por algún motivo, así como los otros vehículos habían parado en el semáforo, el coche del carril izquierdo no solo no paró, sino que aceleró todavía más (puede que se pusiera en ambar) y a mí me llamó la atención que circulaba a unos... 67 km hora? Un coche a esa velocidad en ciudad... bueno. Y veo que va directo, directo, al peatón. Mientras él acelera el peatón atraviesa el segundo carril. Llevan una trayectoria de colisión. Desde luego ambos podrían hacer algo pero no parece que nadie haga nada. Ninguno de ellos.

"Vas a ser testigo de un accidente" le digo a mi yo sin palabras. Pero mi yo interior no contesta. Me vino a la mente una compañera de trabajo que me relató un día como el coche que llevaba delante se puso a hacer zig-zag y esos segundos, esos, en los que... ella pensó "de aquí no salgo". Es terrible. En serio. Pero tanto el coche como el peatón estaban muy lejos. El peatón puso un pie en el carril del coche, caminando como si estuviera en las nubes. ¿Sabéis que hizo el coche? Frenó. Menudo frenazo. Claro, se veía venir de lejos. Pero... luego todo continuó como si nada. El peatón llegó al intermedio de la carretera y subió a un pequeño jardín. El coche puso el intermitente y continuó en otra dirección.

"Vaya". Yo sigo allí plantada mirando. Aliviada, primero porque no ha ocurrido nada. Menos mal. Y en segundo lugar pienso: "a mí me pasa eso, como conductora, y me paso tres días enfadada". No en serio, ¿¿¿la gente está loca o qué??? Sin embargo... ni el conductor ni el peatón parecían molestos. Qué cosa más rara. Acto seguido veo como se abre el semáforo del sentido contrario y tres carriles de coches echan a andar, y veo que el peatón cruza esos tres carriles delante de los coches haciéndolos frenar a todos. Teníais que ver su lenguaje corporal. Ignoraba por completo a los vehículos.  Ahí pensé: "¿será un suicida?". 

Desde la distancia, solo era una silueta a contraluz. Una sombra. Pero de verdad... a ese tipo le pasa algo raro. No tiene miedo. O eso o es tonto. O quiere morir. No sé, una de las tres. Admito ideas.

Continuó caminando y veo una señora que pide. "Hoy le voy a dar" digo a mi voz interior. Que tampoco contesta. Tengo un debate con lo de dar y no dar porque yo no sé si dar dinero ayuda. Lo único que sé es que para dar a los demás primero tienes que estar tú bien y feliz. Eso lo sé. Lo tengo comprobadísimo. Así que hoy estoy feliz y le quiero dar. ¿Le doy o no le doy? El Muso dijo una vez algo de no dar siempre dinero (conoce mi debate interno)...

Un señor caminaba por la acera en la otra dirección, mientras yo iba hacia el supermercado del que él había salido seguramente minutos antes. Entra en mi campo visual cuando se inclina junto a la señora. Y veo que le da un yougurth de esos que son como zumos y un bocadillo.

Me quedé perpleja.

Y yo que tenía tanto miedo de dar algo que no fuera dinero veo como la señora lo agradece inclinando la cabeza repetidas veces mientras él sigue caminando... como si aquel gesto fuera.... veréis... no fue solo la bolsa de papel con el bocadillo lo que me llamó la atención. Sino que ... aquel tipo lo hizo como si no tuviera la más mínima importancia. Se inclina, lo da, sonríe así como... no sé, una sonrisa rara. Se levanta y sigue caminando. Un tipo normal y corriente, un obrero trabajador, que sinceramente pasaría desapercibido como parte del mobiliario urbano.

"ahí va". No le ha dado dinero. Y claro:

"¡¡¡ah, pues si se puede hacer eso yo también!!!"

(Sí, estoy como unas maracas)

Luego ya al salir del super con mi taza nueva de corazones unidos por líneas discontinuas, miro al cielo y ahí sí, me quedo observando la Luna. Esta lejos, pero está rara. Está rarísima. Parece que la puedes tocar.

"A la luna le pasa algo" digo a mi voz interior. Esa que nunca contesta. Pero esta vez lo hace con una agitación. Como si un viento invisible te zarandeara el estómago. 

Vuelvo a mirar para arriba.

"Hum... aquí hay algo raro". Sigo mirando la luna que es super chiquitita, mediada, pero es que la parte que se ve... parece que tiene relieve. Es la luz... aaaah, amigo, es la luz. Camino un poco más en la ciudad y me doy cuenta: Madrid no tiene boina hoy. AAAaaaahhhh!!! 

Por eso tengo día observador.
Pues nada, nada, que sople el viento, que sople...
.... a ver que trae.


If I stay...

Esto es a lo que me refiero cuando hablo de casualidad:


Hoy estaba limpiando imágenes del escritorio del ordenador. Borré una, borré otra y de repente me fijé en una captura de pantalla de Youtube. Pertenece a una imagen de una película. "if I stay". La tengo porque soñé con esa imagen. A decir verdad sale un techo al que no di importancia, pero al día siguiente buscando vídeos de Sía en Youtube, di por error a un enlace de una película. Seguí avanzando pero volví atrás porque el techo de la imagen... era el techo de mi sueño.

Como es posible imaginar, la busqué por todas partes. No estaba en la biblioteca, se traduce como "Si decido quedarme". Pensé en sacar el libro de alguna biblioteca pero no tuve suerte. Pensé en comprarlo. Estaba agotado. Algunos lectores me pasasteis en enlace de tiendas en las que se podía pedir.

Fueron pasando las semanas y la búsqueda pasó a un segundo plano.

Esta mañana he mirado la imagen en miniatura en el escritorio, he pinchado con el ratón encima y comencé a arrastrarla hacia la papelera. "Ah, la pelí con la que soñé y que jamás apareció. Debería borrarla. No la encuentro, ¿para qué soñar con una pelí que no encuentro?"

Y mi pensamiento contestó: Puede que no haya llegado el momento de verla.

"Ah, ¿no? ¿Y cuándo va a ser?" me contesté a mi misma "Venga ya. Soñaste con una pelí y la pelí no es relevante para mi vida. Es absurdo. Es casualidad".

La respuesta fue más bien una emoción. "Te has equivocado, nada más" pensé. Pero... no borré la imagen. No la borré, algo ... me hizo no borrarla. Algo así como una especie de cariño. Cariño por haber soñado con algo que vi un día después. 

Me olvidé del asunto.

Llego a casa, decido ver un rato la tele. Cambio de canal, vuelvo a cambiar. Y pienso: "bueno, voy a cambiar por curiosear pero creo que voy a optar por un libro".

Cambio-cambio-cambio. Me paro en una pelí que parece de adolescentes. Justo iba a cambiar de nuevo cuando en la esquina inferior izquierda de la pantalla leo SI DECIDO QUEDARME.


No me lo puedo creer.
¡Es la película!



La estoy viendo. Y me está encantando. 
Es bellísima. Triste. Que pena que no la he pillado entera, pero... me gusta.
Qué curioso. Vaya... casualidad. ¿No? 


 

 

 

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