"Déjame Salir" - Película.

pixbay CC 

¡Comenzamos una ronda rápida de reseñas cinematográficas con el estreno reciente de la película "Déjame salir" que está ahora en cartelera!


Es recomendable para ir a ver al cine, donde te vas a asustar más a causa de los efectos sonoros, o la puedes ver en casa porque tampoco cuenta con grandes efectos especiales imprescindibles de visionar en la gran pantalla. La película es entretenida y la temática original. Pero mi valoración no supera el 7 (dentro del género "thriller" o suspense. ¡Ojo, que no es terror!). 

^-^ Puntos a favor: durante dos... casi tres cuartas partes de la película el suspense está bien llevado. Y quieres saber qué pasa así que esperas algo sorprendente.

=P En contra: no tiene tanto mérito un "thriller-thriller..." como un "thriller-meto-algo-de-ciencia-ficción-para-resolver-la-trama". ¿Por qué? ¿Qué pensáis? ¿Qué es más difícil... mantener un argumento realista o terminar una historia de suspense con un "ah, bueno, han sido los marcianos..."? jajaja!! (...) No estoy destripando nada. Sólo digo que tiene algo que no es posible en nuestros días. Y como no es posible, científicamente hablando,... para mí pierde un poco la gracia. Ahora bien, ¡¿¿podría haberse resuelto el argumento sin ese final??! Sí. Por tanto... es una opción de argumento como cualquier otra. Demasiado "vintage", quizá. Esa estética de casa enmoquetada que de tan pulcra da mal rollo. En algunos puntos previsible. La tele del final me recuerda al super agente 86. Por eso la valoro con un 7 (y siendo benévola).

Mañana otra pelí! (o pasado) 
Saludos cinéfilos! posdata: si la habéis visto, vuestra opinión es bienvenida =)

En el que echo de menos a mi abuela... y otras reflexiones extrañas


Es curioso como funciona la mente.
Ayer estaba poniendo la ropa a secar. Era una bonita noche de las que anuncian la llegada del bueno tiempo y, como siempre, me gusta mirar para arriba y ver el trozo de cielo con un par de planetas brillantes y -si tengo suerte-, parte de la constelación de Orión.
(..ahora los más estudiosos estarán pensando, ¿hacia dónde está orientada la casa de Nelly, situada en el hemisferio norte?)

Justo colocaba una pinza sobre una camiseta cuando, al mirar hacia arriba, vi una de esas estrellas brillantes y me dijo: "lo más probable es que sea Marte o Venús". Y entonces, en ese momento, me acordé de mi abuelita. 

Es curioso, digo, porque murió hace unos meses, y me acordé con una claridad tremenda de la noche aquella en que subía yo las escaleras hasta el porche de su casa y le pregunté: "¿Qué haces?" y contestó: "Saludo a mi estrella".

Esa respuesta, en una mujer pragmática y luchadora, una mujer de las que sacan adelante la economía familiar con un huerto y lo que hoy (jajaja!) se llamaría "agricultura ecológica" y mucho esfuerzo. Esa respuesta me llamó la atención. 

- ¿Tu estrella? -le pregunté.

- Sí, mira, está ahí todas las noches. Y es la misma. ¿La ves?

Claro que conocía aquella estrella. La conocía porque como romántica empedernida venida de la ciudad, me pasaba las noches mirándola y mirando el monte que había bajo ella. Y mirando el mar. Ahora, que la mirara yo que venía de una urbe de hormigón y humo... vale. Pero que la mirase mi abuela ya.... era una novedad. A fin de cuentas, yo me escapaba por la ventana para ver la lluvia de las Perseidas... pero dudo mucho que aquella mujer fuerte, trabajadora y luchadora, entendiera de cosas que yo pensaba que eran cursis y mías. 

- Es mi estrella -dijo- Todas las noches la saludo y hablo con ella. Y siempre está ahí.

"Para empezar" pensé, "es un planeta y no una estrella. Y en segundo lugar, se mueve, eso seguro. Porque yo sé que el firmamento cambia y las estrellas se mueven". Abrí la boca con intención de decírselo a mi abuela pero no salió de ella una palabra. ¿Acaso no me quedaba yo también embobada mirando la estrella? Planeta, o lo que fuese...

- Es muy bonita -le dije.

Ese recuerdo estúpido, de hace una docena de años, me golpeó ayer la nariz como si fuera una pelota de bolei ball. Pero metí la cabeza dentro de casa, con la ropa y la pinza (antes de que se me vaya, pensé, jajajaj). Y... como que sacudí la cabeza diciendo: "¿a qué viene esto ahora?". Tomé otra prenda de ropa... y buah!, ¡tengo que verlo otra vez!. Asomé la nariz al cielo y allí estaba brillando ese planeta, ese Venus, ese Marte... lo que sea y pensé: "Fíjate, ahí está. Hay que ver. Le estrella de mi abuelita".

La estrella está pero mi abuela no. No sé, fue un momento raro. De verdad, raro. Muy raro.

Pero no le di importancia.

Esta mañana me levanté y preparé el desayuno. Estaba terminando un bote de cola-cao, y tuve que abrir uno nuevo. Tal que lo abro, pienso: "¿Y si hiciera lo que cuando era pequeña?"

Cuando era pequeña, en casa de mi abuela (donde pasaba los veranos), metía la cuchara en el cola-cao y me la llevaba a la boca mientras ella preparaba el desayuno. Siempre me decía a mi misma: "¡esta vez no voy a toser!" Y cuando el cola-cao me salía por la nariz y me hacía estornudar, yo sola tosía, me partía de risa y me iba hasta el grifo más cercano. Y me reía más.

Tal que meto la cuchara en el bote nuevo de cola-cao y me la meto en la boca, ....¡viajo en el tiempo!.
Pero viajo en el tiempo de verdad. ¿Recordáis vuestro cuerpo con 9 años? Lo fácil que era todo, lo cerca que estaba el suelo, lo fácil que era correr... aquellos veranos, la misma sensación.

Toso. ¿Pero qué pasa aquí? Toso con el cola-cao, saco la cuchara de la boca y en vez de reírme, como cuando niña, me digo: ¿¿qué está pasando??.

Es como si mi abuela estuviera de visita en casa. Primero, la estrella. Ahora los desayunos.

De todos modos, la mente es extraña. Porque ayer y anteayer también, pensando, me acordé de una frase:

- ¿Quieres que te traiga algo de Irlanda? -le pregunté al Muso.
- No, gracias -contestó-. Tengo un cuerpo humano. Todo lo que necesito en esta vida.

¿Veis que frase tan sencilla?
Ya.
Pues cuando te das cuenta de ella en medio del silencio... se vuelve curiosamente importante. 
Saludos!!!!




Curso con los bomberos (extinción de incendios y combustiones)

https://www.tumblr.com/search/fuego%20gif



Hemos tenido un curso hoy con instructores de bomberos. En un centro en el que se entrenan. Lo hemos llevado a cabo en TEPESA (http://conduccion.ilunion.com/instalaciones) y lo reseño aquí porque hemos aprendido muchas cosas y hemos tenido la experiencia práctica de enfrentarnos a fuegos de distintos tamaños, en un lugar abierto, y en un lugar cerrado. Esta segunda opción, la llevamos a cabo con el rescate de una persona. 

Pero antes de vestirnos con el traje de bomberos empezamos por la teoría. El fuego se compone de cuatro cosas: combustible, comburente, energía de activación y reacción en cadena. 

Todos sabemos lo que es un combustible: la madera, la ropa, la piel desgraciadamente, el papel, un corcho, un ordenador... lo que sea que arda. Y en cuanto al comburente, es el oxígeno del aire. Una vez leí en un libro científico ("Una breve historia de casi todo") que la Tierra era muy curiosa porque teníamos una atmósfera rica en Hidrógeno y Oxígeno. Decía que sí, que todo muy bonito pero que de cuando en cuando el aire explotaba jajajaj!!! Lo decía de una manera que me hizo reír porque lo que damos por sentado, lo natural, visto desde los ojos de alguien que no fuera de este planeta era ridículamente gracioso. "Visiten la Tierra. Aire límpio, cielo azul... ¡ah, por cierto!, cuidado porque la atmósfera de este planeta contiene oxígeno y resulta que es altamente inflamable jajajaja..."

Bien, el oxígeno en el aire está en torno al 21%. El ser humano no puede sobrevivir en situaciones con oxígeno por debajo del 19%.  ¿Eso lo sabíais? ¡Porque yo no! ¿Sabéis cuanto necesita el fuego para seguir ardiendo? Un 14%. Por tanto... antes de que el fuego se extinga estamos muertos por falta de oxígeno. ¿No me digáis que esto no sirve para una historia de ciencia ficción?

Pues esperad que continuo: resulta que lo que arde no es lo físico. Lo que arden son los vapores de los combustibles. Es decir, si yo cojo una cerilla y la meto en un frasco lleno de gasoil... no arde. ¡No explota! ¿Sabéis por qué? Porque el gasoil tiene una temperatura de ignición de 55 º (centígrados).
La temperatura de ignición es aquella en la que el combustible arde sin necesidad de que le aplique una fuente de energía externa.

¿¿¿Sabéis la temperatura de ignición de la gasolina????

-34º centígrados (menos treinta y cuatro). A ver cómo lo digo: la gasolina arde cuando el agua está congelada. ¡Por tanto, no puedo apagar un incendio sobre gasolina con agua! ¡va a seguir ardiendo! ¿No es extraño????

Bien, una vez que descubrimos que la gasolina que tenemos a nuestro alrededor podría echar a arder en cualquier momento...hicimos unos experimentos con tipos de combustiones. Resulta que las vallas de hierro al aire libre, cuando se oxidan, son una combustión. A decir verdad...si todo se oxida, bien podríamos decir que el elemento "fuego" esta bastante presente en nuestra vida.

Luego está la combustión lenta: tiene llamas, tiene fuego, tiene calor. La vemos cuando los gases se vuelven incandescentes (eso es una llama) A ver, dicho de otro modo: lo que hacemos al encender la chimenea es aplicar una energía a la madera para que esta se vuelva gaseosa. El fuego es alterar la composición química del combustible para que pase a vapor. Y ese vapor...si se inflama... son llamas. Es curioso, siempre pensé que el fuego eran las llamas... y el fuego no es eso. El fuego es pasar un material de sólido a gaseoso. Es convertirlo en vapor. Y por encima de cierto grado de energía, aunque retires la fuente de activación, esa "cosa" que hayas elegido por combustible seguirá transformándose sola...a su vez contagia esa energía a lo que tenga encima...y arde. Arde el bosque entero.

Bien, aprendimos muchas más cosas, por ejemplo, si estas en una habitación con suficiente gasolina en suspensión y enciendes un cigarrillo no explota (porque puede haber demasiada, mucha gasolina y poco oxígeno). Pero si aireas el cuarto y la habitación tiene los vapores adecuados (las condiciones necesarias se dan) y explota.

Vimos como se mueve la onda expansiva.  ¿Sabéis qué hace el fuego cuando se le acaba el oxígeno porque llega al final de un pasillo cerrado?... VUELVE HACIA ATRÁS.

Es increíble. Vimos como la explosión volvía con tanta fuerza hacia el punto que la originó que apagó el mechero, el matraz y de paso explotó.

Vimos una detonación. 

Y luego pasamos a ponernos el equipo de bomberos.

Bien. A los pocos minutos bajo el sol, apagando fuegos con extintores de diferente tipo (¿¿¿sabíais que los de C02 te congelan la mano????? el gas sale a -54 grados bajo cero!!!!!!) Los de C02 sofocan el incendio eliminando el oxígeno. No sé por qué me llamaron muchísimo la atención. Muchísimo. Pero... cuando nos contaron que respirar un 1% de C02 durante un minuto es mortal... ufff. Un minuto. Solo un 1% de concentración en el aire. Y sólo un minuto.  Madre mía. La naturaleza me resulta de lo más... fascinante.

El caso es que a los pocos minutos bajo el sol, con el casco y simplemente el traje de bomberos noté una contractura en el cuello. De las que te dan cuando trabajas mucho en el gimnasio. Pero yo no estaba en una clase de alto rendimiento. "Solo estoy de pie, vestida de bombero". Nada más.
Lo que pesa el casco.  A los quince minutos comprobé que efectivamente era un tirón en el trapecio y las cervicales. Increíble. Como para subir escaleras con un equipo de respiración.

Me saltaré la parte de cómo controlar mangueras, como moverte con los compañeros, qué hace un primero, un segundo, un tercero, etc. etc.

Vamos a la parte de: "entrad ahí y rescatar al que está herido".

Bien. La situación empezó con algo parecido a esto:

- ¡¡Fuego!! ¡¡Fuego!!

Lo primero, apunta con la manguera a la puerta del la estructura herrumbrosa de dos plantas que tenía delante.

- Lanza un chorro -dijo la monitora-, si sale vapor, ese no es el punto de entrada.

Lance un chorro.

- Bien -dijo la monitora-. Ahora lánzalo a la puerta.

¡¡Jajajajaj!!! No sé, me dio por apuntar al tejado. Bueno,...apunté a la parte de arriba, al dintel. Me pareció que si iba a salir vapor saldría por allí arriba. Pero no salió.

- ¡¡Adelante, agachados!!

Vale, entras en la casa prefabricada (escaleras, un almacen, dos puertas, ventanas cerradas y un entorno así como herrumbroso y oscuro. Al fondo ardían unos pales de madera. ¿Sabéis qué? No tiene gracia verlo de cerca. No era una hoguera... era un incendio).

- ¡¡Agachados, agachados!!

Yo iba en primera posición, era la que controlaba el chorro de agua.

- ¿Bien? ¿Qué veis? -dijo la monitora.

Porque lo preguntó... que si no... no veo al herido. Yo solo veía fuego delante de mí y un lugar cerrado. Llamas en un punto, madera ardiendo y algunos focos más a la izquierda.

(Ostras, que esto es muy realista)

Cuando dijo: ¿qué veis? y se movió... vi al herido.
Lo primero que me sorprendió: no le habría visto. "Madre mía. Un ser humano inconsciente (era otra instructora) a dos metros y soy capaz de pasar por al lado y no lo veo".

- ¿Qué hacemos cuando vemos a alguien? ¡Se avisa al equipo de rescate!

Nosotros no éramos. Era el equipo dos.

- Pero ¡espera! -dijo la instructora-. No abrimos el agua todavía. No la abrimos -gritó-, porque si la abrimos vamos a empeorar mucho las condiciones del rescate.

Vamos a ver... llevo 3 minutos en un edificio ruinoso que se me va a caer encima y yo solo veo fuego, calor y tengo una manguera... que no la abra, que no la abra... ¡¡señora, tenemos prisa!!!!! tengo agua, allí hay fuego... ¿¿¿¿está segura??????

La instructora que nos dio la clase era divertidísima y tenía eres aire de mujer dedicada al mundo de las emergencias. ¿Os imagináis una mujer policía alta rubia, delgada, en forma... o una mujer militar? Pues era así. Y enseñaba muy bien. Por eso no abrí la manguera. Sabía de lo que hablaba, en serio.

- ¡¡Rescaaateee aquí hay alguien!!! -nos pusimos a gritar.

- Esto... con decir ¡Equipo dos! habría bastado -dijo la monitora.

(jajajaj!!)

- Bien, ahora -una vez a salvo la persona herida, nos indicó que podíamos empezar a apagar.

Vale. Abrí la manguera. Dirigí la manguera a la fuente del fuego pensando: "te vas a enterar....".
Bien.
Y entonces el fuego fue... y se vengó.

Sí... algo debimos apagar. Pero no pude verlo. Tal cual eché el chorro encima de los pales, y eso que yo estaba a unos tres metros, de repente todo... y cuando digo todo es TODO...se volvió humo. Lo vi venir... vi la nube venir... pero ya no vi nada más.

- Nos hemos equivocado -dijo la instructora.

Tampoco sé qué más dijo. No podía respirar. ¿Sabéis? cuando ves una noticia "chunga" en la televisión sobre gente que muere en un incendio y piensas: "¿por qué no se agacharon? ¿Por qué no se pusieron un pañuelo? ¿Por qué no fueron a gatas hasta la salida?..." y todos esos porqués que no son más que deseos de salvarlos a todos...(lo digo porque una amiga salió de Titanic contándome mil modos de rescate... en el fondo eso es que... lo ves y jobar... intentas buscar una solución, aunque ya haya pasado). Bien, pues... ¿¿¿sabéis por qué no??? ¿sabéis por qué la gente se muere?
Yo os lo diré.
Porque en la segunda respiración... la segunda. La segunda desde que vi la nube, la segunda desde que abrí la manguera y el agua apagó las llamas, en esa segunda.... me vi en apuros.
De verdad que sí.

- Acércate al chorro del agua -me dijo la instructora-. Vamos a tener que salir. ¿Estás bien?

No. No... no lo sé. No, supongo. Me lloraban los ojos, no podía respirar y tenía el humo metido en la garganta... todo era humo. Lo malo es que tampoco podía retroceder. Quizá por no abandonar el ejercicio, quizá porque con lo que pesaba el traje, el casco y el mareo que me estaba entrando... ufff, me habría metido yo dentro del chorro de agua. Tardamos unos minutos y cuando salí de allí no sabéis la alegría que sentí. En el tercer turno del ejercicio dos del equipo salieron llorando y también lo pasaron fatal. Pero fatal.

Y al quitarnos el equipo en el vestuario (y repito que no íbamos con botellas) ¡de repente me sentí... increíblemente ligera!


Conclusión: cuando escuchas que mueren 7 personas en un albergue porque simplemente un tubo de la caldera se abrió y empezó a echar C02 en la habitación y piensas: ¿¿¿por qué no se dieron cuenta??? ¿por qué no había una ventana abierta??? ¿¿¿qué les pasó por la cabeza???
Bien pues, ya os lo digo yo: es que no puedes hacer nada. Es que te mueres. Así, sin más. Por algo tan absurdo como un 1%.
Y cuando una explosión arranca la fachada de un edificio... eso es ciencia.
Estamos viendo ciencia. Todo el santo día a nuestro alrededor.

Ya sé que diréis... "qué tontería, Nelly, incendios ha habido toda la vida, ¿o qué te pensabas?".
Pues me pesaba que el humo no afecta y que si sales agachado o actúas deprisa puedes evitar cualquier desastre. Pero luego te ves en medio de un incendio (uno de mentira), con un traje que pesa siete kilos, con un dolor de cabeza terrible porque acabas de tragar humo y tienes las piernas paralizadas y no sabes ni por donde salir porque la oscuridad es casi total y entonces te dices a ti misma... ¿¿Y junto a esto me pongo yo a leer calentita en invierno mientras tomo un té y me digo "qué bonita es mi chimenea"???

¿Os dais cuenta? La llama de un mechero para la cocina alcanza los 640º centígrados.
640. Y yo me dedico a quemar papeles para que el fuego arda sin tener la menor idea ni siquiera de lo que es. Igual si alguien me hubiera explicado que lo que arde es la madera al convertirse en vapor... me habría preocupado más de calentar el tronco antes de.... empeñarme solo en que esas bonitas llamas no se apaguen.

Todo es ciencia. ^_^ Me ha gustado mucho investigar el mundo de los bomberos.

Y es curioso porque instalaron extintores hace pocos días en mi portal. Y pensé: "Mira qué es raro eso de tener elementos de emergencia y no usarlos, no saber usarlos hasta que un día los necesitas. ¿Sabría accionar un extintor cuando hace falta sin haber tenido oportunidad de ensayar antes? Y si todos los seres humanos estamos así (pensé), estos elementos son de un-solo-uso-cuando-lo-necesitas-de-verdad."

Y toma, cinco días después un curso para usarlos. Pero no debería extrañarme porque escribí la entrada anterior y tuve un curso (que... de ese no hablo porque no lo disfruté tanto), donde se ponía a prueba la autoestima y explicaban bien el ambiente hostil de los que intentan hundirte sin más. (O para trepar).

Será todo casualidad.
Saludos!!!

Ayuda para tratar con cierto tipo de personalidad.

No me gusta nada, desde que salió, el empleo generalizado y popular de la frase "gente tóxica" por un hecho muy sencillo, todos dicen conocer a gente tóxica pero nadie me dice serlo. Así que si conozco a mil personas que viven juntas en tu pueblo y las mil me dicen "fíjate, los demás son gente tóxica y yo no"... en fin, ¿no os parece que falla algo?
Pues claro, que seguramente todos seremos tóxicos para los demás en algún momento.
Esa es mi humilde opinión. 

Me conozco lo suficiente para saber que yo me rallo y me enfado por muchas cosas. Pero también me conozco lo suficiente para saber que mi problema es que no me valoro lo bastante, que no me veo, que me oculto por no herir a los demás, por miedo, y que en el aspecto enfado soy como una niña. Cuando pasa tiemblan las paredes y todo es un drama pero a los tres días vuelvo a estar sonriendo y no guardo rencor. No lo puedo evitar, soy como un muelle.

Hecha esta pequeña presentación, pido ayuda al ciberespacio para saber como tratar con un tipo de personalidad que me he encontrado en muchos ámbitos y que me causa problemas: el inseguro que te ataca.

Lo vamos a llamar así.



Imaginaros que estoy sentada en una mesa y digo a mi jefa: "Oye, te he traído estos informes pero necesito que me digas hoy si damos el ok o no".

Y automáticamente salta alguien: "Yo también he hecho informes".

(¡¡¡!!!)

Ahì me salta la primera alarma dentro del cerebro. ¿Por qué esa persona me interrumpe de esa manera para decir lo que ella ha hecho? Esto me pone muy a la defensiva porque, en el trabajo no me ha ocurrido pero me preocupa, en ámbitos sociales sí que me ha pasado que tras esto viene un ataque directo. Ahora ya no tanto, pero antes me pasaba mucho. Ejemplo: estrenas un vestido o vas peinada de peluquería, un amigo te suelta un cumplido y automáticamente una supuesta amiga contesta: "ya, eso es que no la has visto con gripe el otro día". O "Sí, bueno, el vestido es lindo pero a ella no le queda con su estilo".

Bien, con eso tengo un problema. 

Lo he tenido siempre. Y normalmente, me quedo callada. Y tacho a esa persona de mi lista de amigos pero me gustaría saber cómo tratar con personas a las que parece que tu sola presencia ya es una amenaza. Porque deben de estar viendo algo que yo no veo. Es verdad que me gusta ser la reina de Saba jajajajaj (jajajaj!!) A mí me gusta brillar, hacer las cosas bien, con entusiasmo. Pero jamás voy a decir: "mira que bonito es esto y que fea y ordinaria eres tú". Porque no lo pienso, creo que todos tenemos cualidades y el resto de gente, siempre que no me haga nada, es maravillosa.

¿Por qué voy yo a atacar a alguien que no me ha hecho nada? Bueno, pues se ve que los demás no es así. Tengo comprobado científicamente que un chico que a veces me mira raro, cuando tiene un mal día, me insulta. Comprobado. En cuanto se estresa viene a decirme que he cogido peso. Una vez le dije: "gracias, eres como una chica, siempre hablando de mi ropa y mi peso", y ahí se quedó un poco contrariado. Por cierto, mi constitución es normal. No penséis que puede usar eso como algo que vaya a herirme de verdad. 

Si os soy sincera cuando pasan estas situaciones a mí me da la sensación de que las otras personas tienen pocas luces. De verdad. Lo que me hace gracia es que, si te quedas callada, no te ven. Se van a sus casas pensando que de verdad a ti el vestido te quedaba mal y que ellos y ellas son perfectas a pesar del "rum rum" interno de infelicidad que les carcome toda la vida. Luego "algo no encaja" y no lo encuentran. Pues claro, ¡muchacho o muchacha! Es que insultando a los de fuera tú no te vas a sentir mejor. Al menos eso creo yo. No entiendo, de verdad que no, los mecanismos humanos. A veces me siento de otro planeta. 

Una vez una amiga me dijo: "Por qué menganita, que es gorda y más fea que yo, tiene novio, y yo no". 
Toma ya. 
O sea: por qué esa chica gorda y fea tiene un novio y yo no... la respuesta que se me ocurre es: porque esa chica seguramente no tiene un problema consigo misma y ¡Por Dios Santo! ¡Porque el valor de una persona no va en función de su peso o su belleza!

¡¡Jo***!! de verdad!!¡ ES QUE ME ENFADO!!!
Me enfado. Me enfada la estupidez supina que veo a a veces.

Y por eso pido ayuda. 

Necesito aprender a tratar con inseguros. Porque yo también soy insegura y no sé si mostrarme de verdad tal y como soy (y soy competitiva, soy de ¡¡¡mira hemos conseguido esto!!!! lo cuál no significa que sea más que los demás, LO QUE ME GUSTA ES MI VALOR INTRÍNSECO!!)
Esa soy yo. Me encanta organizar, mandar, cohesionar, me encanta que haya armonía. 
Pero no consigo armonía. Sólo veo una panda de tigres arañando cada uno en una dirección.

Y cuando pasa eso... me aíslo. Me dedico a hacer mi vida y imaginar una burbuja. Una dentro de la cual puedo hacer las cosas y sonreírme,... pero no dejo entrar a nadie. Porque entrar para echarme encima tus porquerías psicológicas... como que no. Que se busquen un bosque y planten árboles a ver si se les pasa la tontería.

Lo malo es que no se les pasa. Ni siquiera se dan cuenta.

Tengo la opción dos. La opción dos me pasa de cuando en cuando, pero muy poco. Y consiste en decirle a la otra persona: "¿perdona, sabes con quién hablas?". Esto ocurre cuando yo me enfado mucho y la otra persona come tanto espacio que ya no la quiero tener al lado. Es cuando aguantas, aguantas, aguantas y aguantas hasta que un día dices: "sí, vale. Ok, eres un super heroe perfecto y te pasas el día hablándome de lo que eres, de cómo te sientes, de tus logros, de todas las mujeres que están enamoradas de ti... ¿sabes qué? me tengo que ir, tu ego y yo no cabemos en este cuarto" o "tienes toda la razón, eres perfecta y yo no te merezco de amiga, es mejor que aparte mi ser mediocre de tu esplendor cegador..". Y ahí se acaba la relación. Porque yo no vuelvo. No me aporta nada.

Me ha pasado también con el tema de libros.  A veces he tenido que poner a la gente en su lugar con los libros. Pero afortunadamente, encontré buenos amigos, humildes y con carrera profesional muy potable. Nos vemos poco pero el entorno que se crea en las tertulias de escritores de verdad es distinto.  

Sin embargo, os diré que existen dos tipos de escritores cuando te mueves por ámbitos de páginas de quedadas: los de verdad, que no suelen ir presumiendo. Y cierto tipo de persona que jamás publicará pero que se conduce como si fuera el rey del mambo. O que están con editoriales muy pequeñas, o están autoeditando.  A mí no me importa que una persona autoedite, escriba, le ponga ganas, hable de sus siguientes pasos o te cuente sus novelas. Lo que me fastidia es que me vendan la moto. Sobre todo si van de soberbios. Repito que conozco escritores que jamás han publicado y son buenísmos, y conozco gente en distintos momentos de su carrera pero no me refiero a eso. Me refiero a la actitud. Ahora lo veréis: 

En una tertulia literaria un joven hablaba de sus obras, de que eran lo mejor del panorama editorial y lo estafado que se había sentido por el sector. Allí, todo vestido de negro y siendo ese tipo de personalidad del que os hablo, de "el mundo contra mí porque yo soy la releche", me lo creí.
Tiendo a creer en la gente. Igual ese es el problema.

Al terminar su monólogo alguien debió comentar que yo también escribía. Él se acercó, él, y su aura de "yo soy la caña de España", y me dijo: "Así que escribes..."
No sé, como si en el Universo solo le pudiera albergar a él.
- Sí -contesté, tímida y de mala gana.
- ¿Y qué tal?
- Pues muy bien -le dije-, yo estoy muy contenta con mis editores. ¿Tú con qué sello estás?

Y aquí el señor "yo soy la caña", "mi novela es la releche", etc. etc. Me mira con cara de besugo y contesta:

- ¿Sello?

((¿¿¿???))

- ¿Qué es un sello? - me pregunta.

(("Agárrate. JAJAJAJAJ!!! JAJAJAJAJAJ!!!"))

- Un sello... editorial. -contesto pasmada- Ya sabes. Tu editor, ese con el que estás tan enfadado, ¿quién es?

- ¡Ah, no! ¿Tu has publicado con editor? Es que yo me autopublico los libros. Me refería a que el sector está fatal, me he sentido muy engañado...

No puedo. No puedo, de verdad que no puedo. Se me llevan los demonios. 
No puedo con esto.
((¡¡Pero qué sector, melón, SI NI SIQUIERA LO CONOCES!!!!)))


Pero claro, un observador externo solo vería que yo sonrío, pongo cara de "ajá, ajá... uy me tengo que ir". Y me voy. 

Bien, ahora imaginaros que no puedo irme.
Imaginaros que estoy con esas personalidades y tengo que convivir con ellas. 

Necesito que me deis algún consejo. El consejo no puede ser: "cede terreno con paciencia". Porque ya lo he hecho, y no lo ven. Al día siguiente siguen siendo los mejores escritores del mundo aunque te pregunten qué son unas galeradas... son personalidades que critican mucho a los demás. Se les reconoce por eso también.

¿Qué hago con esos caracteres? 
A mí lo que me sale del corazón es huir de ellos. De ahí que mucha gente me considere esquiva. ¡No soy esquiva! ¡Es solo que con tanta FALTA DE INTELIGENCIA no puedo! Y mira que yo tengo carencias a nivel inteligencia emocional PERO AL MENOS TRATO DE VER SI EL PROBLEMA LO TENGO YO. 

Acabo de caer en algo. 
No, pero no lo veo claro. Creo que si cambio algo de mis creencias lo que puedan hacer o decir otras personas no va a afectarme. 
¡Vale, ya lo descubrí! Pero me viene bien si me recomendáis algún libro (en serio, es importante).
Gracias!!!
(posdata: tener un blog ayuda también) 

Cuento Zen - Los 4 monjes y el voto de silencio

(este no es mío, os lo cuento porque lo escuché y me hizo reír. Lo he adaptado a mis palabras)

Érase una vez cuatro monjes que se fueron a un monasterio de un lugar remoto a meditar. Habían realizado un voto de guardar silencio durante todo el retiro espiritual así que practicaron horas y horas sin pronunciar palabra.
Finalmente, al caer la noche, las lámparas de aceite estaban a punto de agotarse y uno de los monjes no pudo aguantar más y dijo a un sirviente:
- ¡Por favor, muchacho, recarga esa lámpara!
Acto seguido, otro de los monjes, dijo:
- ¿Qué has hecho? ¡Has roto tu voto de silencio!
- ¡Idiotas! -dijo el tercero-, ¡se supone que no podéis hablar!

Y el cuarto monje añadió:

- Sólo yo he cumplido con lo de no pronunciar palabra.


CLIC A LA FUENTE



Noche de películas.

Puede que el problema fuera este:

foto by Nelly.

Que ayer había una luna llena de lo más...redonda y poderosa.  Ayer llegué a casa y a diferencia del cielo de la foto (que corresponde a una luna llena muy anterior) la noche era blanca. Me encantan las "noches blancas". Desde que lo leí en un libro siendo niña y me dije: "¡anda! Mira, llama "blanca" a la noche el escritor. Ninguna noche es blanca de por sí, qué tontería..."
Luego vi una noche blanca y me dije: "jobar, sí que es blanca, jajajajajaj!!"
No me refiero a las "blancas" de San Petersburgo. Lo he visto usado en términos literarios para referirse a las noches en las que hay mucha luz, y las nubes blancas reflejan mucha luz, de manera que está el cielo azul oscuro pero...no son noches normales.
Luego están las "noches en blanco", pero eso es otra cosa...

De cualquier modo, en vez de dormir, me puse a ver películas. Concretamente, un trozo de La Princesa Mononoke (pero poco, el sonido no funcionaba bien) y Shutter Island. Esta última me gusta mucho y es posible que la haya visto unas 3 veces. Y me enganché a verla, no por el personaje principal, sino por todo el elenco de secundarios y los pequeños gestos que significan otras cosas distintas de las que el espectador cree... porque a priori el espectador se va a poner del lado del protagonista. Qué tramposos los escritores, jajajajaj!!
No, en serio, esta película se disfruta mucho cuando ya la has visto. Desde el gesto inicial del compañero del prota cuando "intenta quitarse el arma del cinturón" al llegar a la isla (fijaos en la cara del guarda. En el primer visionado parece que dice: "ufff, como me molesta que estéis aquí". En el segundo sabemos que significa: "madre mía, qué pantomima tan estúpida, ¡como se nota que no eres poli de verdad!".
¿Veis?
Y así es toda la pelí. Cuando el médico contesta al protagonista: "Aquí está pasando algo que ni siquiera usted comprende". Y claro... en el primer visionado dices: ¡lo admite! ¡Esta admitiendo la conspiración! Y en el segundo piensas: "ay, madre, cuanta paciencia". jajajaj! Y la pelí es la misma. 
Por eso me gusta Shutter Island. Pero tampoco es que la vea demasiado ya que el tono es muy dramático. Está bien, para verla de vez en cuando. Leonardo actúa genial.

Al terminar la película, la mar de feliz, me di cuenta de que no tenía sueño.

Y lo más curioso de todo es que mi mascota, un conejillo de indias rockero llamado Puca, tampoco. Me asomé a su cuarto. Y allí estaba, mordiendo la jaula. Normalmente, eso solo lo hace cuando quiere algo. Por ejemplo, si me ve poniéndome los zapatos para que no me vaya sin dejarle algo de comer. Es listo el animal porque si no lo hiciera se quedaría sin comida. Ya os he contado que una vez alguien me dijo: "Uy, qué mirada inteligente tiene ese bicho". Y yo contesté: "¿Puca? Sí, claro, si además habla. Mira. ¡¡Puca!!". El conejillo saltó de la jaula, dio dos pasos en la alfombra, levantó la cabeza, nos miró a todos y dijo:
- ¿Cui?

¡Jajajajajaj! jajajajaj!! ¡¡Pero si habla!! 
Jo que si habla. 

Y el otro día cuando un amigo le vio mordiendo la jaula (a prudente distancia, dice que le da respeto), me dijo: "Yo creo que te está telegrafiando algo"

JAJAJAJAJAJ!! jajajajaj! Ahí me dio la risa a mí. ¿Os imagináis que supiera morse? Eso era una genialidad. 

Anoche, con la luna llena, me acerqué a la jaula y dejó de morderla. Me miró. Yo le miré. Y le dije:

- Hola.

Y Puca se quedó inmóvil.

- ¿Qué haces despierta? (o despierto, su género es confuso)

Puca bajó de su atalaya (el techo de su casa) y se acercó a los barrotes con la intención de morderlos.

- ¡Ni se te ocurra! -le advertí.

Se quedó parada y acercó la nariz.
Abrí la jaula.

Mimos. Quería mimos y caricias. OOOOOOhhhh!!!! ¿También te afecta la luna llena eh? Y entonces, tras darle comida y mientras hacía ese ronroneo característico de las cobayas (suena algo así como "prrrrrrrr prrrrrrrrr!" y vibran, es genial. Parece un Furby. Una señora en un parque nos preguntó si "eran de verdad" o iban a pilas. Nos partimos de risa) me di cuenta de que no tenía agua.

- AAAaaaaahhhh!!! -le dije.


aaaaaaahhhh. Tenemos "noche de fiesta" porque no tiene agua. Vale. Le di agua y se puso a dar saltitos por la jaula y a beber. Decidí que era hora de irse a la cama. De lo contrario nos daría el amanecer sin sueño.

Vamos a reseñar otra cosa de Puca porque me resultó curiosa. Muerde la jaula cuando yo estoy nerviosa. Lo raro, es que estoy nerviosa en otra habitación. De verdad, lo tengo comprobado. Y lo más gracioso de todo fue un día que estaba viendo una película de miedo. En otra habitación. De estas que empiezas a ver diciendo: "bah. Qué tontería, bah..." y de repente me empecé a asustar porque me puse a pensar cosas deprimentes... pero ya no de la película. A lo mejor la película lo propició... pero el caso es que empecé a asustarme y de repente... jajajajaj! JAJAJAJA! Veréis, cuando Puca se asusta se esconde en su casa pero arma tal escándalo que asusta a todo el mundo. Son "escapadas" que tiene de cuando en cuando pero tan exageradas que das un bote. Así que en mitad del silencio y mientras yo me dejaba arrastrar a cada vez más miedo...de repente se oye: ¡RASSS, ZAM BUUUUMMMM!!"
Di un bote en el sofá.
No os podéis ni imaginar. Es como si se te cayera la casa encima, ese sonido. Suena a "se están derrumbando las ventanas" o algo así. Y en medio del silencio tiene un efecto todavía mayor. Acto seguido, al darme cuenta de lo que había pasado, grité: "¡¡¡¡PUCAAAAA!!!"

Pero me hizo reír. Y qué curioso, se me pasó todo el miedo. 
Ahora digo yo: ¿puede la cobaya sentir mi miedo cuando estoy en otro cuarto? ¿Y cómo? ¿por qué hace ruido a los pocos minutos de que me despierte y no antes? Hum. Qué de misterios. Casi como en Shutter Island. 

Soujiro y mi teoría

Ayer por casualidad topé con una imagen en la televisión que me hizo pararme unos segundos. Porque aseguraría que era "Megumi", personaje japonés de dibujos animados de mi juventud...pero en versión persona real.
No me quedé a ver la película pero sentía muchísima curiosidad. Así que avisé a mis amigos. Y me dijeron que, efectivamente, El guerrero samurai, tiene películas. Películas con actores reales.

La serie está más que superada (el manga en general, desde "Monster" de Naoki Urasawa y "El Almanaque de mi padre", no encuentro nada que me atrape. Ya pasé una época muy "otaku" hace quince años... y al final era todo lo mismo). Me quedo con La Dama de Faris porque los dibujos parecen grabados franceses (de novela del Club Dumas, quiero decir...supongo) y ya.

Ahora bien, eso no significa que no siga apreciando la construcción de personajes. Y hoy quiero hablar del que era mi favorito en la serie, con el que ayer, por cierto, se metieron un poco.
Bien, aquí a la izquierda tenemos a Soujiro.
Y le veis sonriendo, como siempre. 
Soujiro es uno de esos supuestos villanos muy, muy fríos. Y muy eficientes. Todo son sonrisas y matar objetivos. No hace nada más. 
A mi me encantó desde la primera vez que lo vi. 
Lógicamente, a Kenshi no le gustó tanto. Los personajes buenos le tenían terror. Jejejeje!! Es genial porque Soujiro es muy eficiente.
En fin.
Como personaje, está a las órdenes de otro, al que idolatra. No voy a entrar en detalles pero es un forajido disfrazado de momia (jajajaj!!). Creo que se llamaba "Shishio" o algo así. El manga está muy superado ya...pero quedaros con el fondo y olvidemos las vendas y los ojos grandes. Imaginaros que hablo de una pelí o un libro más realista. Las series basadas en mangas, además, son demasiado melodramáticas. Es un formato para transmitir que en su día me gustó pero ahora de verdad no me paro a verlo. Me aburre.

Sin embargo, ¿por qué Soujiro me sigue gustando? En el final de esta saga (de esta temporada) se enfrenta a Kenshi. Y también conocemos la historia de Soujiro. Veréis, el muchacho vivía con una familia que lo maltrataba. Pero mucho. Ni siquiera creo que fueran su familia de verdad, yo creo que era adoptado o algo así. No habría sobrevivido mucho tiempo, porque le trataban muy mal. 
Un día, siendo él muy niño, se topa con Shishio y le ayuda a esconderse de la policía. Y no me acuerdo muy bien de la historia pero acaba teniendo un enfrentamiento con su familia esa noche. Cuando Soujiro esta acorralado y no puede más porque su propia familia quería matarlo, reacciona y los mata él primero. Imagino que la espada se la regaló Shishio por ayudarle.

Hablamos de un niño de unos nueve u once años.

Así que tenemos una escena de tormenta, un niño aterrorizado y un forajido lleno de vendas que le da la primera lección que se convertirá en creencia y que moldea a Soujiro durante los siguientes quince años: "Sólo los más fuertes sobreviven. Este mundo es así: el débil muere, el fuerte sobrevive".

Luego le pregunta si está llorando, y aquí el buen amigo sonríe como siempre hace y dice: "¡na! ¡Todo va fenomenal!".

¡No pasa nada! 

Y crece. Crece con esa idea. No es que Soujiro sea malo. Es que Soujiro se toma aquella verdad a pie de la letra: "los débiles mueren... porque es como debe de ser". Por eso es tan frío. Él no considera que esté haciendo nada malo, considera que el mundo funciona así.

Hasta que aparece Kenshi. 

Lo bueno de la historia es que en el enfrentamiento final Soujiro no se concentra. No puede concentrarse. Le duele la cabeza, no es tan rápido como lo es siempre (el arma era la velocidad). ¿Qué puñetas le pasa? Se pone a hablar con Kenshi, y te das cuenta de que quiere matarlo porque realmente considera que Kenshi está equivocado. Él con la espada ayuda y protege. Mientras que Soujiro tiene una teoría de vida muy distinta. Lo que me gusta es que la existencia de Kenshi echa por tierra la visión de Soujiro del mundo. Es decir, Kenshi no le convence con palabras. Mientras que él le reprocha que hubiera intentando salvar a una de sus víctimas. Es como: ¿pero qué haces? El mundo no funciona así... Y el hecho de que Kenshi exista... su presencia, es ya prueba irrefutable de que se equivoca.

Y no puede con eso. Al final, en un momento que me pareció de lo más... yo diría tierno, aunque casi es desesperado, Soujiro le grita a Kenshi: ¿¿Y dónde estabas cuando te necesité yo??

Jo. No me digas que no es para sentir compasión. Luego Kenshi hasta se plantea porqué no le ayudó a él pero me parece surrealista: niños maltratados por el Japón meiji seguro que había muchos, ¡a saber dónde estaba Kenshi cuando Soujiro le necesitaba! 

El problema de Soujiro es que encontró un "profesor" erróneo siendo muy joven. A partir del enfrentamiento con Kenshi abandona todo y se va, de viaje, a buscar la verdad porque se siente muy confundido. A mí este personaje me gusta mucho, también porqué oculta lo que siente. Lo que más me gusta es que no se le convence con palabras. Es un personaje que no consigue encajar la existencia de otro porque su existencia echa por tierra su teoría. ¿Nunca os ha pasado eso? Tú piensas que el mundo es de una forma. Y encuentras pruebas de que es así... hasta que de repente llega alguien, o algo, y no hace falta que diga nada, es su ejemplo, su existencia lo que hace que te replantees tus creencias.  

 Esto sería una buena idea para un libro...  

 

 

 

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