Sueños que se repiten.

Estoy escuchando ópera y la verdad es que ... casi se me pasan las ganas de escribirlos. Qué maravilla. Ayer vino un cantante lírico al taller. Y llevo un rato escuchando cómo canta Malher. Y cómo canta Beethonven.
En fin. Y ahora he llegado a Don Giovani. 

fuente: facebook (Madison)

Pero bueno, a ver si me centro.

Siempre he pensado que los sueños eran formas de comunicarnos con nosotros mismos. Yo no creo que sean energía dispersa, ni cosas sin sentido, ni que soñar a color sea síntoma de estar loco (como decía el profesor de una amiga mía). A veces los sueños no tienen importancia, o pueden ser cosas absurdas, pero la forma de ordenar los elementos obedece a algo. 
Cuando llegué a la empresa en la que estoy ahora, comencé a soñar con que me había dejado una asignatura en la Universidad, olvidada. O en el colegio. Ese fue un sueño repetitivo bastante molesto para mí, hasta que... comencé a aprender de la persona a la que di un personaje en mis cuentos. El Muso. 
¿Curioso, verdad? Todo era un "tienes que volver a la escuela, tienes que volver a la escuela, tienes que volver a la escuela..." hasta que di con ese profesor. 
Entonces esos sueños desaparecieron. ¡Pum! se esfumaron.

Pero en su lugar llegó otro. 

No digo que sueñe con ello a diario, digo que es un sueño que me visita de vez en cuando y, sinceramente, molesta. Lo sé, soñar es genial, pero a mí me molesta. Son sueños demasiado realistas. Demasiado.

El sueño consiste en que mi casa no termina donde debería de terminar. Es decir, las casas suelen tener principio y fin, como todo en este mundo. Bien, pues esta casa no. Allá donde acaba aparece otro cuarto. Y detrás otro. Y detrás una biblioteca, y detrás una salita, y detrás una galería acristalada y detrás... ¡Basta! ¡No tiene lógica!

Explorar las habitaciones con pavor, al principio y luego ya con resignación. "Ah, sí, la casa que no acaba nunca..." Ufff. Qué estrés.
Bien, hace dos noches volví a tener ese sueño.
Sólo que esta vez los cuartos que no deberían existir estaban redecorados y eran blancos.

¿¿??

Antes todo era viejo, ahora todo era nuevo y moderno. Y lo que era aún peor, una de las habitaciones daba directamente a casa de los vecinos. Y el jardín estaba lleno de flores.

- Oiga, ¿este es su teléfono o es el mío? -le pregunté a la vecina, tras seguir un cable que se escondía debajo de uno biombo que daba a otra habitación.

- ¡Ah! Hola -me dijo la vecina-. Pues no lo sé, pero da igual. Por cierto, queríamos hablar contigo sobre el jardín. ¿Qué te parece si reformamos el jardín?

¿El jardín? ¿El suyo o el mío porque aquí no hay fronteras? Madre mía, qué sueño tan molesto. Las casas comienzan y acaban. La gente no vive en casas abiertas.

Me desperté.

Así que tengo un sueño repetitivo que evoluciona. Y por lo visto hemos contratado un decorador.
Bien, bien.
Ese es uno.

Ahora vamos con el de hoy (este es no repetitivo, menos mal)

Estaba atrapada en una ciudad. Y quería salir de ella. Pero no sabía cómo, y de repente aparece, sí, un malo malísimo. Y era el personaje de Jhonny Depp en Alicia en el País de las Maravillas. Es decir, el malo malísimo de este sueño era el "sombrerero loco". 
- Quiero volver a mi casa -le dije.
- Voy a liberar un monstruo -me contestó, grandilocuente-. Y para salvar la ciudad tendrás que decirle a todos quién eres.
- ¡Oye! Libera a quien te de la gana, a mí estos me dan igual -señalé a todos los que había por allí en aquel laberinto urbano- Sólo quiero irme a mi casa.
- ¿Te dan lo mismo?
- Sí, no los conozco. Lo que quiero es irme de aquí.
- Muy bien, pues lo destruiré todo... si no les dices quién eres.
- Pues me iré volando.
La conversación es absurda, lo sé. En algunos sueños puedo volar, pero esta vez no podía volar por mi cuenta. Tenía un pegaso como amigo.
El monstruo era un minotauro.
Horrible.
No me quedé para verlo, llamé a mi amigo mientras intentaba recordar las clases de mitología clásica del colegio. ¿Qué aspecto tiene un minotauro? ¿Es ese bicho con cabeza de león y alas?
Por los gritos, sé que empezó a destruirlo todo. Qué barbaridad. Y yo llamé a mi amigo Pegaso. Pero Pegaso no era un caballo, no. Más bien parecía una especie de monstruo también, sólo que si quería se transformaba en un caballo volador.
- Vámonos de aquí -le dije.
Y nos fuimos. Pero la ciudad era un laberinto. Estuve dando vueltas como veinte minutos. Y claro, la gente gritaba. Cuando ya no aguantaba más tanto grito alrededor dije: "¡muy bien, vale! Vamos a ver al monstruo a ver si lo puedo parar!"
Eso fue, claro, antes de ver el monstruo.
Me preguntaba cómo sería un minotauro. Un consejo: no lo queráis ver.
Si oyes gritos, tú corre en sentido contrario.
Era horrible. Era gigante. 
Intenté esquivarlo. Intenté lanzarle parte del mobiliario urbano. Era un gigante. Intenté hacerle tropezar, esconderme, engañarlo, desear que desapareciera. No funcionó nada. Finalmente, el caballo me tiró al suelo. Y eso que era mi amigo.
- Échame una mano, ¿qué hago?
Se volvió a transformar en "monstruo" de aspecto humano. Era algo así como un troll verde grande. No un troll, era otra cosa. Parecido a un hombre pero sin serlo.
- Sé quién eres -me dijo.
- Ah, muy bien. ¿Y quién soy?
No pienso decir lo que me dijo a continuación porque es absurdo. Básicamente, era un héroe de la márvel. 
- Tú estas loco -le dije. 
Y se fue. 
- ¡Eh! ¡No me dejes aquí sola!
Ay, qué pereza. Me levanté porque seguía en el suelo. 
Allá que llega el monstruo, que medía lo que un edificio de cinco plantas. "No me apetece pelearme contigo" pensé. "No quiero estar aquí". Además, fui muy torpe porque tenía mis habilidades de héroe oxidadas. 

Y me desperté. Me desperté sin vencerlo.

Nota a los organizadores de sueños que viven en mi cabeza: no soy un héroe de Marvel. Imagino que venía por lo de la responsabilidad. Pero es que no soy un héroe de Marvel, ni tengo como responsabilidad ayudar a la gente. Por otro lado, si el fin del sueño es que ayude a los demás: ¡nada de poner laberintos! Si pones un laberinto en el sueño... y me siento perdida, todo lo demás va a pasar a un segundo plano. Es como si pones un lago delante de alguien que tiene miedo al agua y pretendes que salve a alguien en la otra orilla. ¿Quién diseña un sueño así? Esta muy mal pensado... uff! 

Findeee!!

Findeee!!
"Finde" maravilloso. Fin de semana estupendo. No sé còmo he organizado un café, una tarde de cartas y...una sesiòn de magia/mentalismo y algo de espiritismo (una obra de teatro o algo asì) para la noche del sábado.
Pero cuando muy contenta he visitado la ciudad imaginada de los cuentos para notificar esa noche de magia...Me he quedado sola. El cartero, las calles, las casas...todo ha desaparecido. Ante mi estupor.
-Vamos, chicos, es magia -le he dicho a mis personajes.
No se ha quedado ni uno. Bueno, sì, uno solo. Memphis, la cientìfica. Que como yo va al espectáculo con el convencimiento de que es toooooodo mentira.
Pero vamos, el cartero ha sido el primero en esfumarse. ¿Qué tipo de ciudad imaginada desaparece cuando anuncias que vas a ver a un mentalista? ¿ Y a un show que trata de espìritus?
Encima voy con alguien que cree mucho en esas cosas. Y con un escéptico muy cìnico y culto.

Es un misterio, lo de estos personajes.

¡¡Pero como yo no creo en la magia!!

Finde, finde maravilloso y estupendo!!
Finde de magos y espìritus...

El bonsai azalea

Regalé un bonsai azalea.
HAZ CLIC AQUÍ PARA VER CÓMO SON


Pero era tan hermoso que quise tener uno para mí. Es ideal para asociarlo a la belleza y serenidad de la meditación, me dije...
Así que compré un bonsai azalea.
Y el pobre está (¿pocho? jajajajaj) ¡¡Enfermo, moribundo!!
Lo he envenenado. Y la razón de su enfermedad es mi impaciencia: lo aboné demasiado. Yo quería flores y belleza y como perdía un par de hojas escribí a su cuidador. Su cuidador, que me lo vendió, me dijo: "Es normal que pierda alguna hoja". Pero... lo aboné de más (tanta preocupación). Tanta impaciencia.
Lo aboné tanto que el pobre... se muere.
Escribí de nuevo a su cuidador. Me dijo: "Tiene pinta de que lo has quemado. Vigila el riego y ponlo en sol y sombra".
Días después, viendo que no mejoraba, que cada vez estaba peor, acudí al Muso.
- ¡¡Mi impaciencia ha matado al bonsai!!
No sé por qué, en sus labios se dibujó una sonrisa.
- ¿Qué hago? ¡Lo he matado! ¡¡¡aaaaaayyy!!!¡Lo he matado!

Por toda respuesta, el Muso dijo:

- Necesita a Bach.

- ¿¿Bach??

- Mucho Bach.

Bien. Los bonsais no tienen orejas. Al menos que ...jajajaj... que se sepa... jajajajaj. Pero como no sabía que hacer y el pobre está fatal... le pongo sinfonías. A eso hemos llegado.
¿Os podéis creer que entre tanta hoja moribunda tiene cinco nuevos brotes?
Y ayer le dije (al bonsai): "¡No te mueras! Te prometo que tendré más paciencia. Aprenderé a cuidarte. Leeré libros sobre bonsais. ¡Te pondré música todos los días!"

Y en esas estamos.
Vosotros qué creéis... ¿sobrevivirá?
Conciertos para Oboe tenemos hoy jajajaj.

Oye, por cierto, qué bien suena Bach. 
Os lo recomiendo. Entre la música clásica y la primavera hay como una luminosidad por aquí hoy....
Saludos!!!!!!

Curioseando

Trappist 1


Antes de nada deciros que el taller literario del próximo domingo 26 cambia de ubicación. Lo celebraremos en algo llamado Teatro de Rueda... o algo así.
(Calle Jaime Hermida, 16.)

¿¿Quién le pone a algo el nombre de "Teatro de Rueda"?? A ver, que lo busco. Estos del taller me van a volver loca...
Ay va... pero si está en el barrio... jajajaj!! ¡¡¡¡Pero si puedo ir andando!!!! ¿Tengo un teatro tan cerca?

En fin. Es genial, aparezco como organizadora y si me descuido... no logro ir, jajajaja!!! ¡¡Esto no es normal!!

A lo que iba. Esta mañana abro Facebook y me pongo a cotillear. El Muso me ha llamado cotilla y no lo soy. Soy curiosa. Esta muy equivocado, ¿sabéis? Es normal, porque como Muso no es un ser humano y algunas cosas, claro, se le escapan. jajaja!

El caso es que reflexionaba sobre eso mirando mi red social personal. Y animando a un amigo, dicho sea de paso. De repente topé con una noticia sobre Trappist 1. Ese sistema a cuarenta años luz de la Tierra, con varios planetas y una enana roja muy fría. Me dio qué pensar. Imaginaos, esos mundos están ahí, ahora. Qué emocionante. Una enana roja ultrafría... me dije, claro que, habría que ver lo que se considera fría en términos de una estrella.
Esto pensaba yo conmigo misma, debatiendo sin debatir, interiormente emocionada. 7 Mundos. ¡¡¡Madre mía, 7 mundos ahí fuera!!! Tengo la sensación de que al menos uno de ellos tiene agua líquida.

Seguí leyendo y me reí muchísimo con las ocurrencias de dos amigos escritores. Ya fuera de las noticias astronómicas. Uno de ellos ponía algo así como "varias novelas, miles de kilómetros, charlas, conocer gente de todo el mundo... y todavía decir algo y que no te entiendan". El otro comenzaba un nano-relato con echarse la culpa de algo muy dramático y terminaba con: "es la última vez que enrosco tan fuerte la cafetera" JAJAJAJAJ!!  

Leí un par de noticias sobre la contaminación lumínica y por último posé los ojos en un par de garabatos bajo los cuáles se leía: "¿Conservas la inocencia de un prescolar? ¿Qué es este dibujo?". Vamos, no pincho ahí ni de coña, me dije. Inocencia, inocencia. Eso hoy en día no está nada valorado. De esto que voy a seguir bajando y sin palabras, mi mente me reta. Me paro y vuelvo atrás. A ver, es ridículo. El enlace del facebook preguntaba si los garabatos eran una cama, una cara, una casa u... otra cosa. No voy a pinchar. Si dice que tengo la mente de un niño me voy a sentir peor. Sigo deslizando mi dedo por la pantalla y sin palabras algo en mi interior me viene a decir:
(...de acuerdo, si no sabes lo que es... lo dejamos en el misterio)
Me paro.
Subo de nuevo. 
Observo el dibujo. Observo las respuestas. 

Observo los rasgos característicos del dibujo y trato de meterme en la mente del que los ha dibujado.

¿Qué me intenta transmitir?

ES UNA CASA. Me respondo a mi misma, de mala gana.

(¿Por qué?)

"No pienso pinchar el enlace, pero es obvio. Los dos cuadrados tienen rayas horizontales y verticales. Mal hechas, claro, porque es un niño. Pero intenta transmitir simetría. Es lo más relevante del dibujo. Por tanto, son ventanas. Lo del medio es la puerta. Hala, ya está".

Sigo bajando el facebook y de repente me paro. ¿¿Se puede saber por qué he perdido tiempo haciendo un ejercicio como ese?? Hum. Entonces me fijo que no se trata del test en sí, se trata de mirar. Vuelvo para arriba, intrigada. ¿¿A qué ha venido eso de "métete en la cabeza del otro"? ¿se podrá usar con más cosas?
Intrigada con este nuevo campo de estudio pincho en enlace y se me abren 20 test de juegos.
¡¡¡¡JUEEEGOOOOSSSS!!!
(...allá fue...)
¡¡Juegos!! ¡¡Juegos!! ¡Test estúpidos sinsentido! ¡Vamos a jugar! Me digo.
¿Quiere saber quién de sus amigos se va a quedar embarazada?
NO. (¿Y si sale un amigo jajajajaj?)
¿Quiere saber a cuál de sus amigos se parece?
(¿¿Pa´qué??) No. No acertará. 
¿Quiere saber quién la tomará de la mano y no la soltará nunca?
(¿Literal? qué empalagoso)

Y debajo veo:
Tirada de cartas gratis.

De tarot. Ya que mi cerebro no "hablador" lleva desde la noticia de Trappist uno diciéndome cosas, le digo a esa parte intuitiva de mi mente: elige.
¡sí, sí, sí, elige cartas! ¡Vamos a jugar al tarot! pero a jugar de verdad. Enga, enga. Yo he hecho el test del garabato. Ahora quiero magia. 
Os cuento una anécdota sobre Tarot: una conocida mía fue hace años a que le echaran las cartas. Pagó una bonita cantidad y fue con una amiga suya. La Bruja (jajajajaj!!!) dijo cosas. En el plazo de un año pasaría esto y aquello. Y se cumplieron. Palabra por palabra. Pero no a mi amiga, sino a la chica que iba con ella jajajajaja. ... jajajajaj!!! 
En fin. Yo no creo en estas cosas. Pero me gusta jugar. Así que cuando vi las preciosas cartas que por detrás eran como ruedas de colores con ocho mil tapizados diferentes, me emocioné.
Y le pregunté a mi lado no-hablador del cerebro que cuáles eran las correctas. Y sin ningún género de duda, elegí dos.

Salió La Estrella y La Fuerza.





Me gusta la estrella.

Así que en conclusión: en Trappist 1 hay un planeta con agua y mares (jajajaj ojo! que eso lo opino yo igual me equivoco). Mis amigos escritores son muy irónicos. Existe una nueva forma de interpretar basándose en observar lo que me quiere decir y por qué me lo quiere decir.  Y las cartas me son favorables.

¿Qué podría hacer yo hoy con este sino tan espléndido? jajajaja!
Feliz fin de semana!! 

Encuentro de Escritura Creativa: 26 marzo - Madrid.

Una vez más nos reunimos con un texto de un máximo de 300 palabras. Hay que mandarlo a escritores@ciervoblanco.club a antes del viernes 24 de marzo. El taller se celebrará el día 26 a las 18:00 horas en la Residencia de estudiantes del CSIC.
(C/del Pinar 21-23. Frente a la embajada de Japón. Tiene rejas, llamad que os abren.
Metro Gregorio Marañón) 

El género es libre pero la temática de esta ocasión será "falsas apariencias". Y la imagen que debe inspirar tu historia es:

(CC)


A partir de ahí... ¡Lo que vosotros queráis! Votaremos los relatos que más nos gusten y se llevarán un detalle. También, si da tiempo, haremos un ejercicio de improvisación de unas 100 palabras.
Saludos!!



Nelly y la Red Social.


Os voy a narrar lo que me ha pasado, quede como anecdótico y, por favor, que nadie le de importancia.
Hace unos días encontré a alguien especial en Facebook.
Mi formato digital favorito es el Blog (como emisora) y durante años fui muy activa en un Foro literario. No me gusta twitter (lo hice por la Editorial Espasa), y con Facebook lo mismo me tiro sin mirarlo un mes que me da por subir algo y lo cotilleo más. Tengo 2 facebooks  (está justificado, aunque a Facebook no le parece bien). Uno es de escritora (también lo hice por Espasa, de hecho lo llevó la Editorial unos meses tras el lanzamiento del libro) y el otro es el mío (que le dije a Espasa que era personal)
Bien, el Facebook de autora es imagen. Se supone que es bueno tener 2000 amigos y todo eso. En fin.
El caso es que al encontrar a esta otra persona en Facebook, me emocioné. Mucho. Y claro, le mandé una solicitud.
Me emocioné lo suficiente como para brillar de ilusión. Varios días jajajajaj!!!!. Bien, pero a la par que me emocionaba pensaba... "¿y qué verá esa persona si me visita?"
Ahí empezó el problema.
Oiga, ¿mi Facebook cómo se ve? Puedo establecer paralelismos entre lo que no ve esa persona y lo que no veo yo de ella. Puesto que estamos en el mismo punto. Dos desconocidos conocidos que se encuentran en Facebook. Ambos sin aceptarse.
Ok. Me empecé a cuestionar cosas y descubrí que Facebook tiene una herramienta para ver cómo se ve tu perfil público. Y me pareció bien. No se ve demasiado. Pero algo se ve.
A los pocos días y, tras una presentación literaria que debería haber anunciado a bombo y platillo en redes (y no lo hice, así de "extraña" soy), me dediqué a sacar fotos en un jardín botánico y las subí a mi Facebook personal.
"Qué fotos tan bellas", me dijo un amigo poeta.
Me sentí bien. Me encanta sacar fotos. Además es que son fotos de lo que nos rodea... luego algún amigo me dice: ¿¿se puede saber cómo has sacado esto, de... esto???
jajajaj!
Me encanta el Facebook para ver viajes de mis amigos. Ver mundo. Y buenas noticias. Ok.
De esto que, antes de entrar en el jardín botánico, tuve una revelación (más bien andando por él) ¡oh, cielos! si esta persona entra en mi otro Facebook, ¡¡no me va a ver a mí de verdad!! ¡Tengo que avisarla! (ya que era un batiburrillo de noticias literarias pero poco ordenado)
Y mandé un sms. (De Facebook. Si alguien se ha perdido ya con tanta interconexión que abandone...)
Resulta que Facebook tiene dos tipos de sms: los de toda la vida y los de "instala el Messenger". Bien. Yo el Messenger lo he tenido dos años y lo he quitado otro. Ocupa mucho, quería bajarme una cámara. Pero tan nerviosa estaba que a la porra el espacio y los megas, me bajo el Messenger otra vez.
Ok.
Llego a casa, cumplo varios compromisos sociales (feliz feliz feliz) y enciendo la televisión.
¿Sabéis qué echaban?

"Los Disparates de Facebook". En la 2.

- Esto....-miro la pantalla, ceñuda.

- Locuras que han ocurrido por publicar cosas -dice el busto parlante.

- Vaya -digo en voz alta-. Qué casualidad.

Al ver el Documental (que no vi entero) entro en pánico. ¿¿¿¿Qué ha pasado qué por qué????
Jajajaja!
Rápidamente, entro en mi Facebook de autora y me digo: ¡¡pero qué puñetas!! Me pongo a borrar desconocidos. Veo amigos artistas con dos mil, tres mil seguidores... ¡pero si no conocen a ninguno! ¡A la porra la imagen! Borrar, borrar, borrar.
Me hace gracia, claro, porque todo esto comenzó por encontrar a esa persona en Facebook. Esa persona especial. Y ya entrar en esta espiral de revisa lo que ves, que igual hay que cambiar algo.

Borrar. Nada, fuera! ¿mil amigos? ¡Dirás mil desconocidos!
Uffff!!!
En serio, estuve a un paso de cerrarlo.

Me levantó por la mañana.
De nuevo reviso mi móvil con la esperanza de que el Messenger me diga si esa persona especial ha leído mi mensaje... o no. Ya que estoy, salgo de 3 grupos. Y ya que estoy, reviso mensajes bloqueados o sin aceptar.

Uno dice: "Vas a pensar que estoy loco por hacer esto, pero te he visto hoy en el metro y nunca había hecho algo así pero... ¿te apetece tomar un café conmigo?"

Este mensaje lo recibí hace un año. Lógicamente, nada más verlo pensé: "¡¡¡¡¡viruuuussss!!!¡¡Virus!!¡Spamw!!! ¡Lo que sea!!! ¿¿¿Quién eres??? ¡¡Cómo me puedes mandar un sms por esta vía!!!"

No lancé el teléfono por la ventana del vagón porque van cerradas herméticamente. En serio.
No dije ni mú.
Pero ni mú.
Ni borré el mensaje no fuera a ser que se tratara de un marciano (jajajaja!!!) y al pulsar "borrar" se adueñara del móvil. A saber. Ahí quedó.

Pasa año y medio.

Decidida a cambiar el contenido del Facebook de autora e intrigada por todo esto, elimino messengers y de pronto topo con el mensaje. Esta vez, lo leo despacio. Tal como vi ayer en el reportaje de "¡mira todo lo que hay en Facebook!" entro en la web del muchacho y veo que no es un virus, es un muchacho de verdad. Con tendencia política e inquietudes contrarias a las mías. Igual solo coincidimos en lo de la cámara de fotos. Pero bueno, es un ser humano.

Y contestó: "¿De verdad me viste en el metro?"

A los dos minutos me responde: ¿¿¿Año y medio??? ¿¿¿Has tardado año y medio en contestarme????

Respuesta de Nelly: "Creí que eras un virus".

jajajaja!!!

¿Por qué os cuento esto? Una romántica como yo ve maravilloso que un chico en una cafetería se acerque y le diga: "¿te puedo invitar a un café?" ¿Veis? ¡Eso es genial!
Pero si lo trasladas a un sms amenazador y frío en una pantalla... Ah!, jajajaj, espera, es que se me ha ido la pinza. Cuando le dije que si el café podía ser en cierta cafetería que me recomendó el Muso, que yo le enseñé a un amigo y ahora somos fans de dicha cafetería, me hizo gracia porque le puse: "está en el centro" y mi lado mental en cursiva me dijo: (¿Del Universo?) y me entró la risa tonta, porque realmente ponerle a alguien: "vamos aquí, está en el centro" lo más lógico es que te diga: ¿centro de qué?. Por eso me hizo gracia que mi pensamiento me contestara "centro del Universo". Sí, bueno, es una cafetería increíble, con unos tés increíbles y no sé que pasa que vamos y nos reímos. Es un lugar importante.

Total, que el chico es mi vecino. Que tiene tela la cosa, que sea mi vecino. No hace falta ir al centro de la ciudad cuando el centro entre los dos está a una manzana de aquí.

Conclusión: Facebook. Todo está conectado. Ahora más que nunca. Puede ser malo, puede ser terrible... o puede ser la versión actual de: ¿puedo invitarte a un café?
Conclusión dos: oye, si alguno está pensando que de ese café va a salir algo más, ¡niente! De hecho me estoy pensando que mejor no quedo...



Y colorín colorado,
¡Este cuento sobre la Red social se ha acabado!
Ahora dejad de mirar la puñetera pantalla del ordenador y prestar atención a esa otra pantalla invisible, a través de la cuál veis el mundo.


(Zen) Vivir sin cabeza - Douglas E. Harding.


Hace poco empecé este libro sobre Zen, que me parece una disciplina muy complicada.

fuente: Facebook

Lo extraño es que la primera parte del libro me parece una obviedad. Dice: "¿se han fijado en que no tienen cabeza?" "¿En que su Universo es una pantalla en la que cabe todo el mundo?"

Una pantalla, una pantalla... cierto es que si mueves la mano hacia atrás y te tocas la mejilla, ¡tu mano desaparece! Pero me parecía una idea tan infantil... Es una mera cuestión fisiológica, ¡los seres humanos tenemos los ojos en el frontal del rostro! Leí una vez en una revista: "puedes preguntarle a un conejo cómo es el campo que atraviesa mientras está saltando... te va a dar un testimonio muy exacto de dicho campo, olores, colores, etc. Lo que no puedes preguntarle es qué aspecto tiene él mientras salta el campo"
No sé dónde leí eso... pero me encantó.
Condenados a verlo todo menos a nosotros mismos. Es duro, ¿eh? Nuestro mayor misterio es nuestra nariz. No podemos verla.
En fin, que el libro tire en esa dirección me parecía bien, pero que tildara de descubrimiento himalayano luminoso semejante idea... me sabía a poco.

Claro que los niños no distinguen el mundo de sí mismos. Claro que no sé preocupan por sí mismos. Como son, o qué pensaran los demás. Simplemente son.  
Pero que esa fase temprana de evolución del cerebro sea el ideal a alcanzar... pues no sé. Si el cerebro se desarrolla, por algo será, ¿no?

Lo que sea que nos mueve a evolucionar no estaría muy de acuerdo con decirle: "¡¿eh? para qué crecer! si los 4 años son nuestra cima intelectual y espiritual!"

Lo que pasa es que a media lectura decidí debatir conmigo misma sobre el libro. Porque tenía la sensación de estar leyéndolo sólo con la parte analítica del cerebro. Y llegué a esta conclusión. Dos caminos: la ciencia mira "hacia afuera". El espacio está ahí fuera, el sol está ahí fuera, la naturaleza, el agua, los ríos, etc. Y yo quiero desentrañarlo todo. Y ese todo es externo (pensé, porque está fuera). Pero una voz de mi pensamiento me preguntó: ¿Quién mira? ¿Y si la ciencia mira "hacia afuera" y al final ese camino lleva a descubrir que fuera y dentro están hablando de lo mismo?

Hablamos de la existencia.

Es decir, la ciencia analiza lo que hay fuera. Hace experimentos. Pero no me dice quién soy. Es el científico que puede decirme cómo es una molécula. Pero no puede decirme qué aspecto tiene él observando esa molécula (¿y quién mira?) Y si al final, de tanto mirar hacia afuera, ...acabamos mirando dentro. Observo un tapiz (estoy mirándolo ahora) y veo líneas azules, amarillas y blancas entrelazadas en forma de estrella. Vale, pero... si nadie mira, ¿son de verdad líneas de colores entrelazadas en perfecta armonía? Me puse a pensar en la cámara con zoom de mi amigo Merri. Y en como no podía reconocer mi cuerpo al aumentarlo miles de veces. Aquello no era piel lisa, ¡era un desierto cruzado por líneas y salpicado de vello rubio! Claro que si me alejo... es un brazo.
Entonces.... ¿y si el libro tiene razón?
En su concepto. Olvidemos las florituras himalayanas.  No me gustan partes de él. Creo que complica lo sencillo.
Si se trata de una forma de mirar, dímelo así.  Es otra forma de mirar.

Una forma desconcertante y nueva. Pero ¿y si ciencia y religión, y si vida y Cosmos y Dios... terminan siendo lo mismo? Mismo (**lo que sea***) con distintos lenguajes.

Quién observa.
Pues observo yo. Pero, ¿qué soy? Tengo un nombre. Personalmente no tengo género, jajajaj! Soy pensamiento?? ni idea.
Volvemos al conejo saltando por el campo. Pregúntale cómo es el campo, te lo dirá. Pero no le preguntes quién o qué es, porque no lo sabe.
¿Somos en la medida que creemos ser?

¿Os habéis dado cuenta de que algunas cosas cambian según las contamos? Yo sí. No sólo cambian, sino que hablas de tu realidad de un modo o de otro y parece que la realidad cambia.

En fin, como veis el libro abre todo un canal nuevo de percepción.
Saludos!!!!









 

 

 

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