La canción anticipada


Ayer me volvió a ocurrir. Salía del garaje y intentaba poner la radio. Debe de existir algún problema de conexión porque a veces, en mi coche, falla. 
Y entonces pensé... "la canción de dónde voy a dormir esta noche". Esta: This is the life (Amy MacDonald).

Me vino a la mente como os vienen a la mente un montón de cosas en cada instante. Ni siquiera era algo que llamara la atención, sólo pasó, tal cual... y de repente, pulso el botón y suena. Aún pasaron un par de párrafos de la canción hasta que, mientras subía la cuesta del garaje, pensé: "¿¿¿pero qué???" 

Y, claro, me he puesto a investigar.

Desde el "no sé porqué se enoja, si la furgoneta va a tomar la siguiente salida" (y ocurrió), hasta "¿qué hace ahí el techo de mi sueño de ayer?", o al "¡Claro, dime los números: 476...!" "¡¿Bromeas?! ¡La secuencia empieza por esos números!!!! ¿Me tomas el pelo, compañera? ¿Quién eres? "

Todo son pequeñas casualidades. 

Salvo una. Cuando era muy joven, con el fin de impresionar y demostrar lo sencillo que era, dije al creador de este blog: ¡es muy fácil, mira! y sin mirar acerté el color de tres bolas consecutivas de esas enormes máquinas de chicles redondos. Era fácil.  Y él me dijo: "para, que me estas dando miedo".

No tiene que ver con buscar indicios. Ni hacer trampas. Esto es otra cosa. Pero he buscado en Internet y nada me da respuesta. Los científicos dicen: "podemos prever pero siendo lógicos". Es decir: tu cerebro prevé que el cristal contra el suelo se rompe. Vale. Pues eso no es. Seguí leyendo y el científico decía: "lo que no existen son los poderes tipo bruja Lola!" jajajajaj!!!jajajajaj!!! Me parto.

Esa página no me vale.
Y el resto, solo por el nombre, las quitaba: marcianos.com, misterios de la bruja.es, teleoeltarotgratis.
Nada!!! 
No vale.

Por fin encontré una acepción que me gustó:

"Según algunas teorías psicológicas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación". (Wiki)"


¡¡Por fin!! Conocimiento y no via lógica. Gracias. Eso era lo que buscaba.

O sea: intuiciones.

Pequeñas intuiciones. Pero, ¿cómo funcionan? ¿por qué funcionan? ¿funcionan sólo en el presente? Es decir: ¿son cosas que están pasando y que podemos sentir sin ver o son cosas que van a pasar en un futuro inmediato? 

Cielos, si puede existir conocimiento no adquirido a través de la lógica... eso abre un campo de estudio totalmente nuevo. 
No quería terminar con esta frase pero... también puede que sea todo casualidad. 


(estaba buscando una imagen para poner jajajaja!!! jajajaja!!! de verdad!! y mirad lo que encuentro!!):

La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente.
Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo.
 -Albert Einstein


Fuente: http://pijamasurf.com/2014/03/10-habitos-de-personas-altamente-intuitivas/
No pongo imagen pero dejo el link a la entrada... jajajaj!!

Las Cosas - Georges Perec

CC Image (Pixbay)

Una reseña tranquila para un domingo tranquilo: Las Cosas - Autor Georges Perec.

Sylvie y Jérome son dos publicistas franceses (psicólogos sociales que trabajan de entrevistadores). Pero no son ejecutivos de agencia, o, al menos, no quieren serlo. Yo lo fui, así que me sorprende un poco. Viven en un mundo donde siempre anhelan más de lo que tienen. Son de izquierdas, como no, sin embargo, envidian a los grandes burgueses y desean los placeres que da el dinero. Una cosa que me ha llamado mucho la atención de la crítica social del autor a los personajes cuando dice que "son de esos que prefieren ir a una tienda de segunda mano antes que ser vistos comprando en las rebajas".

La novela está contada sin diálogos, como una sucesión de cosas que llevan unas a otras. En realidad esconde una crítica a la sociedad moderna occidental y al París de los años en los que transcurre en particular. Creo que se ambienta sobre 1950 o 1960. 

Es interesante y de fácil lectura. ¡Os la recomiendo!

Sueños que son historias: el Muso y los refugiados.

Esto sí que no me lo esperaba.
Ayer varias personas me hablaron del ser humano al que yo llamo: el  Muso.
Entre sonrisas y miradas pícaras me preguntaban "si lo echo de menos", y alguno incluso me dijo: "ya verás, no va a volver..."
A lo que yo respondía: "No sé de qué me estás hablando" y un vehemente: "yo no echo de menos a nadie". ¿He dicho yo acaso que eche de menos a alguien? Pues entonces es que no echo de menos a nadie.
Esta noche he soñado que estaba dentro de un concurso de baile.
Sólo que de repente salía un dinosaurio de un despacho (el sueño tenía su historia y su drama pero lo del dinosaurio ya...)

Me quedé mirando el dinosaurio (además de moverme de sitio, claro) Y entonces me dije:

- Me voy.

Salí a la calle, cerré la puerta, dejando atrás el dinosaurio y ni corta ni perezosa, me fui volando de allí.

- ¿Qué haces? (me preguntó la voz de mi pensamiento)

- ¿¿Qué qué hago?? ¡Un dinosaurio! ¿Esto qué es? ¿Surrealismo? ¡Venga ya! ¿Acaso a mí me gusta el surrealismo? ¡Esta serie no vale para nada!

Ahora caigo, pensaba que estaba viendo una serie.

- El único al que le gusta el surrealismo es....

Precisamente al Muso.

- A lo mejor alguien quiere que lo entiendas.

- ¡No hay nada que entender! ¡Es la absurdez llevada al extremo! ¿Qué pinta un dinosaurio en una serie de una academia de baile?

Se hizo de noche, en el sueño, y cuando posé mis pies en la acera de nuevo iba a seguir mi camino. Miré a lo alto y me pareció divisar un grupo de luces, muy, muy lejanas, que seguían a otro grupo. "¿Qué es eso?", pensé. Pero como a nadie le llamaban la atención, seguí andando. Era una ciudad normal, en una noche normal. Hasta que las luces me llamaron de nuevo la atención. Sea lo que sea lo de ahí arriba, se están persiguiendo unos a otros. Había dos grupos, y otra luz que iba en solitario. Intenté entender la lógica de aquella situación pero no sabía lo que eran.
De repente vi a unos soldados. Y luego cayeron del cielo unos paracaidistas. De un modo instintivo, me escondí detrás de unas cajas.
Entonces vi a los refugiados.

Aquí el sueño cambia. Los refugiados tenían miedo y vestían de un modo sencillo pero... como muy pulcro. Llevaban camisas blancas, pantalones de vestir, muy viejos, de esos que encontramos en los armarios de los tatarabuelos. Ningún adorno, ni relojes, ni joyas, ni maletas, ni nada. Yo les quería ayudar. Y entonces escuché hablar al Muso. Era como si él hubiera llegado al mismo sitio que yo. Pero me escondí. 
El Muso vestía de forma actual. De hecho, llevaba unos pantalones la mar de bonitos y un jersey gris. O algo en su atuendo era gris, no lo sé, pero desde luego iba a la última moda. 
Me escondí y algo dijo, mirando alrededor.
De nuevo, mi pensamiento o bien "el personaje invisible" que había a mi alrededor, me preguntó:

- ¿Qué haces?

- Me escondo.

- Pero si es "el Muso" ¿No quieres ver al Muso?

- Bueno... es que no sé. Él ya sabe que estoy aquí.

- ¿Y por qué no verle entonces?

Por qué no verle... buena pregunta. Dormida tenía una respuesta. Creo que le dije: 

- Porque con el Muso pasan estas cosas... a veces le veo, a veces no. De todos modos yo sé que está ahí, y él sabe que estoy aquí. Con eso basta. 

Sabéis, creo que en el fondo tenía miedo. No debería asustarme de quien me ayuda, es algo bastante ilógico jajajaja!!! jajajaja... vale, sí, es ilógico. ¡Pero no más que un dinosaurio en una academia de baile! 

Decidí centrar mis atenciones en los refugiados. Hablé con unos y con otros, y al final se escondieron todos en una azotea. Había un ascensor. Y un gato. Un gatazo enorme a rayas (blancas y naranjas) que te miraba con unos ojos que parecía que podían atravesarte. En serio, ese gato daba repelús.

El tema de los "refugiados" era que estaban todos escondidos. Me preocupé mucho por ellos. Al final, consiguieron algo de comida (pero no recuerdo de dónde salió). Sólo sé que la siguiente vez que me posé en la azotea (¿¿fui yo a buscar la comida??) estaban todos sentados en torno a cajas con arroz seco, contándose historias unos a otros y habían montado un Belén.

"Oh, vaya, qué bonito" me dije a mi misma. "Debemos estar en Navidad".

Qué bonito, un Belén improvisado en un campo de refugiados. Era realmente bonito. Estaba tan contenta de que tuvieran comida y agua, y un Belén que me acerqué al borde de la azotea.

"¿Bailamos?".

jajajaj! Hay una cosa que debéis saber de los sueños de volar. No se puede volar si crees que no puedes o si te paras a pensarlo. Y además, por algún motivo extraño, en este sueño yo tenía mucho afán por estar escondida. Desde luego, si un refugiado de una guerra me ve volando seguramente gritaría. Pero como estaba feliz y ellos estaban a lo suyo...

- ¿Estás segura?

"Pues sí, pues claro!..." me asomé al borde, y di un saltito pero sin perder el contacto lógico que toda pierna necesita con el pie y el suelo para no quebrantar la ley inquebrantable de la gravedad.

- ¿Qué haces?

"Me divierto" pensé, saltando fuera de la cornisa. Mira que bien. No me caigo. Jijijiji. Ellos tenían comida y refugio y yo no me caigo. Como me gusta hacer estas cosas. (Romper leyes) Cuando tengo días así...

- Te van a ver.

- No, porque no hay nadie -contesté.

- Te va a ver el Muso.

Me paré y volví a la cornisa. Qué sabe el Muso (y qué no) a menudo es un enigma.

- Mira -señaló aquella voz- Allí está el Muso.

Miré al otro lado de la azotea. Y sí, había una figura. Pero... a mí me parecía Ichabod Crane. Qué queréis que os diga. Iba vestido de siglo XVII. Estaba impasible, como una estatua. Bueno, era Jhonny Depp en el Jinete sin Cabeza. ¿Ese era el Muso? Entrecerré los ojos intentando averiguar más pero en la distancia...

Vestido de negro, impávido, inmóvil, sobrenatural.
Y vigilante.
¿Ese era el Muso? ¿Seguro?

No sé, antes, cuando llegaban los refugiados, me parecía que llevaba el pelo largo, iba vestido con un jersey (de pescador o algo así) gris, y unos pantalones... no sé, no sé. El Muso es cálido. Es luz. Y aquella... cosa, persona, figura... no era luz. Era algo frío. Como el espacio. No digo ni feo, ni horrible, ni siquiera malvado. Era otra cosa. 




No recuerdo el final del sueño. Me parece que ... nos descubren pero no lo tengo claro. 
Me hizo gracia lo del gato. Alguien grita, "¡cuidado, nos han descubierto!" y resulta que lo que subía en el ascensor era un enorme gatazo a rayas con los ojos fijos en todo lo que acontecía. ¡Ya esta bien, hombre! ¡Dinosaurios y un gato desconcertante! JAJAJAJAJA. Vamos, porque podía volar que sino tildo el sueño de ¡¡¡¡¡absurdez de dimensiones cósmicasssss!!!

Hala, feliz viernes!!!


El exótico hotel Marigold (The best exotic Marigold Hotel)



Últimamente saco películas de la biblioteca de tres en tres y sólo me da tiempo a ver una. Lo que me ha hecho replantearme la posibilidad de sacar un libro (te lo dejan mucho más tiempo). Pero como el que quiero no lo tienen... sigo estudiando budismo. Lo que pasa es que a veces del budismo me apetece mucho leer, y otras temporadas lo que me apetece es la práctica (y por práctica me refiero a la meditación) y menos lectura. 

La semana pasada vi "El exótico hotel Marigold". Cuenta la historia de un grupo de personajes (lo que llamaríamos "una novela coral"). Siempre me ha gustado ese término: novela coral. Podía ser una "novela perla", una "novela arrecife"... pero no. Es una novela coral.  En fin. Me consta que El Hotel Marigold tiene una crítica maravillosa, que es una comedia inglesa con actores magníficos y todo eso... pero a mí.... no me ha terminado de convencer. Si os soy sincera... no sé si me gusta o no. A ver, quitando la historia de la anciana en la silla de ruedas, y la historia del enamorado... 

Ya sé qué es lo que pasa, el motivo de mi indecisión. La película no me ha gustado, me parece un poco aburrida. Ahora bien, fijaos en la moraleja de dos de las historias: el joven Patel (que es un desastre) y la del juez o magistrado que dice: "yo me he pasado la vida marcado por este acontecimiento y resulta... que el otro ha seguido adelante, ha seguido su camino...". 

Eso, sumado a que la mujer en silla de ruedas termina revelando algo que... hace que cambie tu concepto del personaje... impide que os diga que mi opinión sobre la pelí es mala. Porque no lo es. Todo lo de ligar en el club indio para millonarios se me hizo aburrido.  Y hay escenas que perdían mi atención. Trata de un grupo de personas mayores que viajan al hotel Marigold y allí se "reinventan". No ocurren grandes acontecimientos. Es una historia "coral". De personajes que se entremezclan.

Yo sé que mucha gente opina que es maravillosa pero le daría un 7.
Se puede ver!!!

It - película (2017)




No he leído el libro de esta película pero cuando la vi anunciada en la televisión, pensé: "Ni de broma".
Y es que Stephen King tiene una manera de conectarse con el subconsciente que no me gusta nada. Pero al final he ido a verla, a pesar de repetirme durante días y días que no me interesaba nada. La razón fue... extraña. Un trozo de una frase de un sueño de hace tiempo. Y pensé: "¿en qué contexto el escritor puede usar esa frase y mi cabeza también?" Yo no me parezco a este autor. Y aunque "Cadena perpetua" es...de las historias que más me han impactado, quitando esa que trata de la libertad y la dignidad, el resto son inquietantemente preocupantes. En La Mitad Oscura un personaje casi mata al autor que se lo inventa. 

La pelí me ha gustado bastante. Y teniendo en cuenta que me tapo los ojos cuando algo me da mucho miedo... decir que me ha gustado este género es toda una novedad. En realidad, también quería verla porque los protagonistas resuelven misterios montados en bicicleta. Ninguna historia con esas dos premisas puede ser mala. 

Esas aventuras en bicicleta me recuerdan esa edad maravillosa en la que vives en un mundo donde todo es posible, donde la vida está llena de misterios y donde todo puede pasar. Luego llega la edad y se te olvida todo eso. 

No creo que lea el libro de It (es probable que falten cosas en la pelí) porque ahora estoy buscando "Si decido quedarme". Libro o película, me da lo mismo. 

Por otro lado, me parece muy buena la idea del malo de esta película. Eso me ha gustado mucho. Trata de la valentía. Y da esperanzas. Porque, seamos sinceros, ¿quién no tiene miedo?

Saludos cinéfilos.
Y feliz comienzo de semana!!! 

Me encantaría saber...


Qué hace el techo de mi sueño (el que relaté hace pocos días) en este vídeo...



Quiero decir que sería un momento maravilloso para que alguien me explicara... científicamente... qué puñetas hace ese techo ahí... jajajaj!! Perdonad que me enfade pero estaba buscando vídeos musicales, vi uno de que ponía "Sí..a" que pensé que sería la cantante. Y cuando pincho sobre el enlace veo que es una pelí y digo "bah, que no es un vídeo de música..." y cuando estoy a punto de levantarme... me quedo a cuadros porque ese es el techo de la segunda planta del sueño de hace dos días.

Lo cuál... hace que me vuelva a sentar.

La pelí se llama "Si decido quedarme".

¿Creéis que debería verla?

Nooo ... si tiene pinta de drama.
Pero está el techo ahí. ¿Cómo puede estar el techo ahí si lo he soñado hace dos días?

¿Abro un gabinete de brujería? JAJAJAJ! jajajaja!!!
¡Esto se llama CASUALIDAD!!!!


Sueños que son historias: La Casa interminable.

imagen CC (clic a la fuente)


Hace unos pocos días me dio por contestar a una encuesta de internet en la que preguntaban ¿qué le dirías a un extraterrestre si le conocieras? Sólo que la pregunta te la hacía un marciano directamente.
Me hizo gracia y en un alarde de diplomacia científica contesté con unas cuestiones tan diligentes como ordenadas, con un lenguaje perfecto y cortés. Además de neutro, todo hay que decirlo. Luego me felicité por mi buen hacer.

Pero esa noche, curiosamente, soñé con un alienigena propio de un film de terror, similar a un dinosaurio pero de aspecto evolucionado, con una cabeza redonda, unos dientes afilados como cuchillos y una lengua bífida de serpiente. Caminaba sobre dos piernas y llevaba ropa, como los seres humanos. Pero sin ser moda terráquea, claro. No me fijé mucho porque estaba espantada.

¡¡Qué susto!!

Me desperté. Respiré hondo. Y dije: "bueno. No importa. Me esta bien empleado por creerme una embajadora galáctica ja ja ja" Luego me hizo gracia el hecho de haber elegido un dinosaurio como base para una raza extraterrestre. Los dinosaurios no evolucionaron... o si lo hicieron, creo recordar que fue hacia las aves. ¿Y para qué necesitaría una criatura extraterrestre tantos dientes? No, mejor no me lo digáis...

Al día siguiente la luna llena iluminaba el cielo. Una podría esperar soñar con cosas hermosas y relajantes. Pero no. Y este sueño empieza a requerir preguntas conscientes.

Tengo un sueño que se repite (seguramente más de uno pero este comienza a ser molesto), de una casa que nunca acaba. Aparentemente, alguien podría pensar: "ah, pues qué bonito". Pero no es bonito en absoluto. Lo he tenido ya tantas veces que nada más sentirlo lo reconozco. Veréis, las casas comienzan y acaban. Es lo normal. Tienen una distribución, unas habitaciones, unos metros cuadrados.

Este sueño, en todas sus variantes, trata de una casa sinfín. Así que salgo de un salón y llego a un cuarto, en el cuarto hay salidas hacia otras muchas estancias. Ni siquiera es una casa normal y corriente. ¿Habéis visto el Castillo Ambulante? ¿El cuarto de Howl? Por favor, buscadlo en internet y pasadlo a imagen real. En mi sueño hay cuartos así. Y cada cosa a la que te acercas es un objeto.. real. Increíble. Puedes levantarlo, examinarlo... cosas de plata, de oro, de madera... relojes, sujeta-velas, bolígrafos, mesitas, plumas, zapatos, telas de mil... texturas. 

En esta variante del sueño, yo vendía la casa. No me extraña. Sé que al fondo del todo hay un jardín. Y cristales. Las primeras veces que soñé con la dichosa casa me asustaba mucho y las habitaciones estaban oscuras. Incluso había una tetería dentro de la casa. Esta vez era aún más surrealista, existían unas escaleras hasta una segunda planta. La segunda planta... era todo espacio diáfano. Un piso donde se podría rodar una película de palacios. El suelo era de madera, las paredes de mármol, había columnas y un techo pintado. Como un principal de un piso burgués del Madrid de los Austrias, solo que más alto, con espejos por todas partes (con un armario hecho de espejos al fondo) y sin una sola columna en medio. Era todo espacio abierto. Como un salón de baile. Cuando lo vi pensé: "leche, ¿esto estaba aquí antes?" ja ja ja!.
Esa planta diáfana tenía al menos doscientos metros cuadrados. Había ventanales y daban a la calle. Una calle de una ciudad corriente y moliente. Es como poner un diamante en medio de un puesto de naranjas. ¡No tiene sentido!

Uno de mis compañeros de trabajo quería comprar la casa y había invitado a todos sus amigos a llevarse lo que quisieran de ella. Esto era así porque... había millones de cosas. Bajé las escaleras, encontré una tienda de objetos de madera (souvenirs), esencias, pulseritas y ropa hippy y velas en medio de un pasillo. Uno de los personajes del sueño se acerca y levanta un portavelas con forma de estrella (fijaros, por favor, hasta que punto el sueño parece real). Le digo: "oye, que eso no podrás llevártelo sin más!!!".
Y me mira y me dice: "¿por qué no? Todo lo que hay aquí lo puedes llevar si quieres".
¡¡¡Pero que esto es una tienda!!! le dije.
¿Se puede saber qué hace una tienda en una casa?
¿Os imagináis el tamaño del pasillo para que dentro quepan tenderetes de feria?

El dependiente del puesto sale de detrás de la cortina de faldas, bolsos, telas colgadas, y mira lo que ha elegido el personaje y dice: "ah, pues muy bien".
Y el personaje se lo lleva.

Me quedo pensando.

- ¿Oiga, me puedo llevar lo que quiera? -le pregunto- ¿¿Todo??.

- ¡Pues claro! ¡Elige! 

Esto es de locos. Atravieso otro pasillo, llego a un salón rectángular. Allí una chica está eligiendo kimonos. Hala, toma ya. Kimonos. Vestidos de seda, de princesa oriental, colgados en un perchero en medio del salón. No hay puertas, cada cuarto mide como treinta metros cuadrados y encima a veces tienen escaleras dentro de ellos. En una esquina hay objetos de teatro. ¡Espejos de esos con luces todo alrededor!

De ahí voy por unas escaleras que dan a un baño. El baño tiene una fuente de spa y es de color rosado. Pero es que la ducha es una puerta a otra habitación. Esta es azul. Sobre ella (sobre la ducha) hay unas escaleras a un patio que lógicamente no puedo alcanzar. ¿Pero dónde puñetas estoy?

Vuelvo hacia atrás. Me encuentro a un agente inmobiliario y al comprador de la casa. 

- ¿Qué habitación has elegido para ti? -le pregunto (casi me da la risa, ¡menuda casa!).

- Esta -me dice.

Me lleva por uno pasillo hasta unas escaleras blancas y al bajarlas hay un cuarto en desnivel. Tiene chimenea. Una mesa de madera, una colcha azul. La cama está casi en el suelo. El techo es abovedado, parece de esos techos de casas viejas, pero está hecho así a propósito. La pared del techo hace un entrante sobre la cama, se inclina sobre ella como si le diera cobijo. Ese cuarto es casi una casa completa. Y lo más raro que he visto de todas las habitaciones. Pero mi compañero es muy "grunge". 

- Ah... -contestó.

"Debí imaginarlo", pienso.

Vuelvo de nuevo a otra estancia (parece un pasillo) y reparo en una puerta pequeña. Creo que es la salida, la abro y resulta ser un baño (más bien, un lavabo) pero... de menos de diez centímetros. Como si estiras de los extremos un lavabo para que quede... fino como un espagueti. Cierro la puerta. "Esto es de locos". ¡Estoy en loquilandia! Abro otra puerta para irme. Error. Es un armario. 

Subo a la segunda planta. Mirándola me olvido del cáos se la planta inferior y pienso: "¿pero de verdad quiero vender esto?". Yo tengo otra casa. Sin embargo... aquella sala tan amplia... de palacio antiguo... tan límpia, tan ordenada... en fin. Bajo de nuevo y le pregunto al comprador: "Oye, ¿la vas a comprar de verdad, no?" Él está en un cuarto que parece un despacho levantando una pluma de oro de un tintero y se acerca a un escritorio a firmar algo:

- Aún tengo que firmar -me dice.

- ¿Firmar qué? ¿La venta?

- No -contesta-, firmar la hipoteca. La casa la compro, claro.

- Ah.

Eso me tranquiliza. Más que nada porque los "invitados" se están llevando todo. ¡¡Ah, que me olvido de algo!!! Lo que yo me llevé. Veréis, en un baño muy raro había cámaras de fotos. Pero... todas. JAJAJAJA!! A ver, así no me explico. Había una polaroid, había cámaras antiguas*(eran adornos)... y nuevas. Me gustaron. Y... había tantas cosas que... bueno, solo tengo dos manos. Elegí tres pero quise volver a por más. Cuando el comprador me aseguró que sí, que se quedaba la casa, pensé "pues me las llevo". Voy a por el resto.

Y traté de volver a buscarlas pero aquí el sueño cambia.
Me topé con un fantasma. De hecho, con dos. Y esta parte no la voy a narrar. El primero era un tramposo (una mujer, joven, morena, había sufrido un accidente de tráfico y a consecuencia de él perdió un brazo y más cosas... Pero al principio no me lo mostró). Sólo os diré que acabé subiendo a la segunda planta asustada y allí había un segundo fantasma (en camisón), que a su vez se cruzó con el primero. Empezaron a discutir

Y me desperté.
Puestos a elegir fantasma el segundo era mejor, dado que no ocultaba lo que le había pasado (lo que os debe hacer imaginar que la causa de su muerte saltaba a la vista). 

Tengo que reflexionar sobre qué significa que los espacios no terminen donde deberían terminar. Es temática habitual de sueños que tenía de niña. Sólo que con un ascensor y plantas teóricamente inexistentes. Por ejemplo, le das al botón del bajo y el ascensor sigue bajando y ves que pone "planta menos 23". ¿¿Qué hay en la planta menos 23?? O peor ¡¡¡Por qué puñetas hay una planta menos veintitrés!!!!! ¡¡si no existe!! Ese tipo de cosas.

Por cierto, si tenéis alguna idea, me decís.
Algo lógico y científico. 
jajaja, sé que esto es complicado! Saludos!!

 

 

 

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